¡Viene la lluvia tardía!

La tierra que Dios le prometió a Israel, era una tierra que Él mismo la regaba, Él mismo la visitaba, y le enseñaba a la nación relación y confianza en Dios. Ellos tenían dos lluvias en el año que eran muy importantes. La lluvia primera o temprana y la lluvia tardía.

Una vez sembraban la semilla, empezaban a rogar a Dios que enviara la lluvia temprana, porque la semilla estaba bajo la tierra y cuando esta viniera, entonces comenzaba a brotar la semilla. Luego que la semilla crecía, daba fruto, estaban llenos de trigo, pero no estaban listos, se veían aun verdes, así que ese era el momento de un segundo clamor por la lluvia tardía, pues cuando Dios la enviaba, los campos maduraban y entonces estaban blancos y listos para la cosecha, listos para la siega.

Esa semilla es la palabra de Dios, Él está hablando de lluvias espirituales y promete: “Haré descender sobre vosotros lluvias tempranas y tardías, como al principio”.

Y te preguntarás, ¿Qué significa esa lluvia tardía?

  • Bendiciones:

Ezequiel 34:26 Y daré bendición a ellas y a los alrededores de mi collado, y haré descender la lluvia en su tiempo; lluvias de bendición serán.

  • Conquista:

Es la hora de pedir la lluvia tardía, es para nosotros la iglesia postrera.

“Jehová de los ejércitos visitará su rebaño, la casa de Judá, y los pondrá como su caballo de honor en la guerra.” Zacarías 10:3b

Guerra es conquista, es avanzar, es ser libre de nuestro opresor y conquistar el terreno que nos había quitado.

  • Sobreabundancia
  • Honra
  • Sueños
  • Visiones
  • Restitución
  • Derramamiento del Espíritu Santo
  • La más grande salvación de todos los tiempos

Joel 2:23-32 “Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado. Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo soy Jehová vuestro Dios, y no hay otro; y mi pueblo nunca jamás será avergonzado. Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado”.

Dios ya decretó esa lluvia tardía sobre nosotros, pero hay algo que puede detenerla y es el pecado:

Jeremías 3:2 Alza tus ojos a las alturas, y ve en qué lugar no te hayas prostituido. Junto a los caminos te sentabas para ellos como árabe en el desierto, y con tus fornicaciones y con tu maldad has contaminado la tierra.

Deuteronomio 11:13-14 “Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite”.

Por eso, si sabes que has fallado, hay una forma de que venga esa lluvia tardía para tu vida.

1. Arrepentimiento:

En Joel 2 hay un llamado al arrepentimiento, convoca a los pastores, a los ancianos, los jóvenes, los niños y clamen en el altar.

Joel 2:18-23 “Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo. Responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os envío pan, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las naciones. Y haré alejar de vosotros al del norte, y lo echaré en tierra seca y desierta; su faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental; y exhalará su hedor, y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas. Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio.”

Dios envío la lluvia tardía, pero lo primero que tuvieron que hacer, fue arrepentirse. Lo segundo fue restaurar la ofrenda.

2. Ofrenda:

Joel 2:14 ¿Quién sabe si volverá y se arrepentirá y dejará bendición tras de él, esto es, ofrenda y libación para Jehová vuestro Dios?

Las ofrendas tienen que ser restauradas, porque somos Su pueblo y lo honramos, pero no con el cordero cojo o ciego, con cosas malas, sino con lo mejor que Dios nos ha dado.

3. Pedirla:

Después de que se arrepienten y restauran la ofrenda, comienzan a clamar, y Dios envía la bendición.

Vienen lluvias de parte de Dios, clama: “Danos la lluvia tardía”

 

Una segunda oportunidad

La Biblia está llena de ejemplos de grandes hombres de Dios que destruyeron el plan de Dios para sus vidas, pero a los cuales Dios les dio una segunda oportunidad.

A Jonás, Dios le dio una misión para ir y predicar a Nínive, pero él se fue para el lado opuesto, y terminó en el vientre de un pez. Pero estando allí, se arrepiente y su eleva a Dios un clamor, y dice la Biblia que inmediatamente Dios lo oyó e hizo que el pez lo vomitara en tierra. Y al salir, lo primero que oye es la voz de Dios, que le dice: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y proclama en ella el mensaje que yo te diré” Jonás 3:2.

En el caso de Juan Marcos, él oyó en Antioquía cuando el Espíritu de Dios en profecía dijo aparten a Pablo y a Bernabé para la obra del ministerio, y él se une al equipo misionero, pero luego, en el primer lugar al que van se encuentran una resistencia y Juan Marcos no quiso continuar y se devolvió, abandonó el ministerio y no tuvo carácter para perseverar. Así que Pablo y Bernabé continuaron con la misión y al regresar a Antioquía, los testimonios que traían consigo eran impresionantes. Así que cuando dijo Pablo que iban a visitar a los hermanos de nuevo, entonces Juan Marcos dijo que quería ir nuevamente, pero Pablo le dijo que no, y luego de una discusión, no pudieron llegar a un acuerdo y entonces Bernabé se llevó a Juan Marcos y Pablo tomó a Silas y siguió a la misión.

Pero pasados los años, en la segunda carta a Timoteo, pablo dice: “Envíame a Juan Marcos porque me es útil para el ministerio”. No se sabe en qué momento se dio la segunda oportunidad para Juan Marcos, pero él fue quien escribió el Segundo Evangelio. ¡Dios le dio una segunda oportunidad! Y esta vez no la desaprovechó, después de estar con Pablo, estuvo con Pedro hasta que lo crucificaron, escribe el Evangelio dictado por Pedro, luego es fundador de una de las iglesias y muere martirizado.

Veamos ahora el caso de Pedro, Jesús estaba predicando en la sinagoga y reprendió a un demonio, y luego de esto, Pedro se fue tras Él. Lo trajo a su casa y Jesús sanó a su suegra. Luego se agolparon en la casa de Pedro y Jesús los sanó a todos. Jesús dijo que debía ir a otras ciudades a predicar y Pedro se va con Él. En una de estas ciudades en el mar de Galilea, Jesús usa la barca de Pedro para predicar y luego lo lleva a hacer una pesca milagrosa y el temor de Dios cae sobre Pedro. Y lo seguía a donde Él iba.

Jesús lo llevó al monte de la transfiguración, cuando hizo la lista de los 12, Pedro estaba incluido. Pedro fue el que recibió la revelación de Dios y dijo que Jesús era el Cristo, el Hijo de Dios. De los discípulos fue el único que caminó sobre las aguas, todo con él fue especial, había una misión para Pedro. Dios le dejó ver esto para que lo pudiera contar a las siguientes generaciones, le permitió entrar a la casa de Jairo y ver la resurrección de su hija. Había un trato especial con Pedro, porque iba a ser uno de sus testigos estrellas.

La noche en que Jesús les dijo que iba a ser apresado y todos huirían, Pedro dijo que nunca lo negaría, pero esa misma noche, lo negó tres veces. Después de la resurrección Jesús se les aparece en el mar de Galilea y cuando llegaron a la orilla, Jesús les tenía comida. Pero el último en llegar al desayuno fue Pedro, estaba como escondido entre los otros siete, porque no podía dar la cara.

Cuando estaban en el desayuno, fue cuando Jesús le dice a Pedro: “Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas”.

En griego hay 4 palabras diferentes que traducen amor:

  • Eros: Tiene que ver con la pareja, un amor sexual.
  • Estorgeo: Amor entre familiares.
  • Filos: Calidez que se siente por un amigo. Afecto especial.
  • Ágape: El amor que los hombres debemos tener para con Dios y demanda todo del ser humano, requiere un esfuerzo. Es el amor con el que se comprometen en el matrimonio, un amor a pesar de…

En este pasaje:

  1. La primera vez Jesús le dice a Pedro “Agapao” y él le responde “fileo”
  2. La segunda vez Jesús le dice a Pedro “Agapao” y él le responde “fileo”
  3. Pero la tercera vez, Jesús le dice a Pedro “Fileo” y él le responde Tú lo sabes todo, tú sabes que “fileo”.

Pedro le estaba diciendo, Señor, tú sabes que nunca podré amarte cómo tú, sino como me lo permite este pobre corazón que falla. Y Jesús le dice: “Pastorea mis ovejas”. ¡Le dio una segunda oportunidad!

Quizá perseguiste la fe como lo hizo Pablo, abandonaste la misión como Juan Marcos, negaste al Señor como Pedro, te enalteciste del don de Dios y ahora has perdido territorio, desobedeciste o huiste de Él o pecaste.

Y tal vez estás sentado y no eres capaz de darle la cara al Señor, ni hablarle o adorarlo con libertad, y de pronto te estás preguntando: ¿Habrá una segunda oportunidad para mí en la fe, en la economía, en mi familia?

Si sabes que echaste a perder todo y que eres culpable 100%, eres consciente que lo que hiciste nunca debió pasar y ahora te sientes al borde del abismo o como Jonás en el vientre de un pez, debes saber que el Dios al que servimos es un Dios de segundas oportunidades y Él quiere darte una segunda oportunidad.

Bautismo del Espíritu Santo en el discipulado

En una reunión sin precedentes fuimos bautizados bajo el fuego del Espíritu Santo el pasado martes 29 de agosto. Todas las sedes de Avivamiento, ovejitas online y familias online estuvieron presentes en esta clase de discipulado que transformó nuestros corazones y nuestras vidas por completo.

“Del Espíritu al espíritu”. De esta manera nuestros pastores iniciaron enseñándonos que es mediante la fe que recibimos el bautismo del Espíritu Santo, por la fe es que caminamos, por la fe es que recibimos Sus promesas y por la fe es que obtenemos la salvación.

Hay una señal en el pasaje base (1 Samuel 10:1-7) que nuestros pastores utilizaron para explicarnos el bautismo que recibiríamos. Esta señal es interna, hay un cambio en nuestras vidas que es manifestado en todas las áreas.

El día de pentecostés, que es una de las fiestas más grandes de los judíos, vinieron miles a celebrar, pero los discípulos estaban escondidos en el aposento por temor a que los mataran como al Señor. Ellos estando allí esperaban con ansias la promesa. Tenían la profecía de Joel; tenían las palabras de Juan el Bautista que Jesús los bautizaría con el Espíritu Santo y fuego; tenían la promesa de Jesús: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado” (Juan 7:37-39); tenían también la promesa de Hechos 1:4-8 “Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días”. De esta forma, ellos estaban esperando el Espíritu de la promesa.

De un momento a otro un estruendo trajo a todo el mundo corriendo al aposento alto, y salieron estos hombres y estaban hablando en otras lenguas, ¡Esta era la señal que tanto habían esperado! Ahora si podían decir: ¡Dios está con nosotros! Después de aquel día, empezaron a predicar, a sanar a los enfermos, a echar fuera los demonios, a avanzar, a prosperar, ¡a conquistar! No hay otra forma de obtener las más grandes conquistas sino bajo el bautismo del Espíritu Santo.

Eso que sucedió con los discípulos y que está consignado en la Palabra de Dios fue lo mismo que vivimos durante esa noche de discipulado. Miles y miles hablando en lenguas, profetizando y siendo renovados bajo la gloriosa presencia de nuestro Mejor Amigo. Ahora tenemos una gran promesa para nuestras vidas: “Haz lo que tengas a la mano porque Dios está contigo” (1 Samuel 10:7).

Si quieres revivir todo lo que vivimos el pasado 29 de agosto, puedes hacerlo aquí, dile hoy al Espíritu Santo: ¡Yo quiero ser bautizado con Poder y fuego!

Sus Juramentos son Palabras Seguras

Habacuc 3:9 Se descubrió enteramente tu arco; los juramentos a las tribus fueron palabra segura.

En este pasaje, lo que el Señor nos quiere decir, es que Sus saetas, Sus flechas, Sus palabras, están juradas, Él mismo las juró. Por lo cual serán certeras y de cierto se cumplirán.

Isaías 55:11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

En la Biblia encontramos muchísimas promesas, como estas:

  • Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. (Hch. 16:31)
  • Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. (Fil. 4:19)
  • Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. (Ro. 8:28)

Dios ha dicho que te bendecirá, que te salvará, que te protegerá, Él juró Sus promesas, y todas Sus palabras se cumplirán.

Ahora, hay momentos que vivimos, en los cuales todo parece estar cada vez más oscuro, nos rodea la incertidumbre y la angustia y no entendemos nada. Si estás viviendo un momento así, debes saber que Dios tiene un propósito.

En el caso de Habacuc, él estaba viviendo momentos difíciles y se estaba quejando, pero Dios le revela Su plan y él cambió su queja y su lamento por gozo.

Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación. (Habacuc 3:18)

Ahora veamos por un instante el caso de Jacob, había perdido a su hijo José, ahora estaban en tiempos de sequía y había enviado a sus hijos por provisiones a Egipto, y había dejado prisionero a uno de ellos, además, para dejarlo en libertad exigían que fuera su hijo menor y amado, Benjamín.

Él estaba viviendo un mal momento, y creía que todo lo que le había sobrevenido era por causa de su pecado. Pero luego, llegan buenas noticias para Jacob, le dicen que su hijo José estaba vivo y que era gobernador de toda la tierra de Egipto, él inicialmente no creyó, pero al ver los carros de Faraón y todas las cosas que su hijo le había enviado, dice la Biblia que su espíritu revivió y fue a Beerseba a clamar con una ofrenda y Dios le dice: No temas, Yo haré de ti una gran nación.

Al igual que Jacob, puedes estar en tribulación, pensando que todo lo que te ha sobrevenido es por tu pecado y no entiendas nada. Pero recuerda que los juramentos de Dios, son palabras seguras.

Él ha empezado a hacer algo para cumplir Sus promesas en tu vida y en breve recibirás buenas noticias

Nunca lo olvides: “Los juramentos de Su palabra, son seguras palabras”.

Importuna el cielo con tu oración

En la Biblia el Señor Jesús nos da un modelo de oración en el Padre Nuestro, pero después de esto, en el Evangelio de Lucas y capítulo 11, Él nos da una parábola acerca del hombre que va a su amigo a media noche a pedirle unos panes, para atender a un amigo suyo que llegó de visita. Y en el verso 8 dice: “Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite”.

Esa palabra “Importunar” en el original es “Anaidea”, y es una palabra única en el Nuevo Testamento, y traduce: Ser insolentes y descarados. Y esta es la actitud que Dios espera en nuestra oración cuando nos dice: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”. Smith Wigglesworth dijo: “Si Dios no se mueve, yo muevo a Dios”.

En este tiempo Dios está haciendo un llamado a Su iglesia, es necesario volver a “Anaidea” necesitamos importunar el cielo por nuestras bendiciones, al punto que los enemigos tengan miedo de nuestras oraciones.

Aunque esta palabra es única en el nuevo testamento, a lo largo de la Biblia hay muchos ejemplos de gente que hizo oraciones “Anaidea”.

Bartimeo:

Si tú quieres que tu oración sea “Anaidea” e importune el cielo, entonces, es necesario que tengas niveles más altos en la oración y vayas por encima de la oposición.

 

Jairo:

Había sido enemigo de Jesús, había sacado las familias de la sinagoga porque seguían a Jesús, y ahora estaba postrado rogándole que fuera con él, pero en el camino le dicen que su hija ha muerto, entonces Jesús le dice: “No temas, cree solamente”, es decir, que su oración debía ir por encima de su temor. Eso es “Anaidea”, ese tipo de oración tiene que ir por encima del temor y de la oposición

Josué:

 

Cuando Dios dice que pidamos, busquemos y llamemos, lo que expresa es continuidad, no es de pedir una vez y seguir de largo, sino acosar al cielo, insistir, importunar, interrumpir como la viuda que atormenta al juez. Esa es la forma de orar en tiempos de crisis.

Veamos ahora el caso de Jabes, quizá estás como él, no deseado por tus padres, abandonado por tu conyuge, traicionado por tus amigos y no te sientes importante para nadie, pero Jabes está en la Biblia por ti, para que cambies tu circunstancia y hagas una oración “Anaidea” como la de él. “!!Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió”. Acosó el cielo y Dios le dio lo que le pidió.

Jabes fue proclamado el hombre más ilustre y rico de todos los hombres de su país, aunque nació en desgracia, él acosó el cielo y Dios le dio lo que pidió.

Cuando decimos que se haga la voluntad de Dios en la tierra como se hace en el cielo, y ¿Cuál es Su voluntad? Él dice: “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová”. ¡Él se deleita!

Si estás pensando todo el tiempo si tu bendición es la voluntad de Dios o no, nunca lo vas a recibir. Hay momentos donde no puedes detenerte a pensar. La mujer Sirofenicia dice la palabra que iba dando voces y la palabra literal es graznando, chillando, gritando. Ella importunó el cielo y aunque el Señor le dijo que no era el tiempo, obtuvo su bendición.

Has estado orando y no ves que el cielo se mueve a tu favor, es tiempo de “Anaidea”, de mover la mano de Dios a tu favor. Importuna el cielo y pelea la bendición.

¿Sientes los cielos cerrados en tu vida y en tu familia? Debes saber que con el Espíritu Santo vienen todas las bendiciones, Él te mostrará lo que Dios te ha prometido, dile al Señor: “Dame el fuego y dame la unción”.

Miles de Jóvenes deciden ser cristianos apasionados por Dios

El pasado domingo 9 de julio, fue un día histórico para miles de jóvenes del Avivamiento, jóvenes hambrientos por la presencia de Dios, jóvenes que tomaron una firme decisión; dejar la inmadurez o la carnalidad y convertirse en cristianos pneumatikós, cristianos espirituales, con los cuales el Espíritu Santo hará sorprendentes cosas.

En el antiguo testamento existía un voto llamado “el voto del nazareo”, la palabra nazareo significa consagrado, se trataba de alguien consagrado a Dios y en el libro de Números dice lo siguiente:

Habla a los hijos de Israel y diles: El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo, para dedicarse a Jehová, se abstendrá de vino y de sidra; no beberá vinagre de vino, ni vinagre de sidra, ni beberá ningún licor de uvas, ni tampoco comerá uvas frescas ni secas. (Números 6:2-4)

Cuando una persona tomaba este voto, no se cortaba el cabello y era alguien apartado para Dios, podían ser tanto hombres como mujeres. Hay una historia en la biblia donde podemos aprender más de este voto, estamos hablando de Sansón quien fue nazareo desde su nacimiento. (Jueces 13:5)

Cuando Sansón creció el Espíritu Santo comenzó a manifestarse en él sobrenaturalmente, pero conoció una mujer que lo llevó a perder su consagración, muchos piensan que su fuerza residía en su cabello, pero no, su fuerza residía en su consagración. Tiempo después recobró su fuerza al reconocer su error y entendió la importancia de su voto a Dios desde antes de nacer. (Jueces 16:28)

Juan el bautista también es un ejemplo de una persona consagrada, él fue lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre (Lucas 1:41) y fue el encargado de preparar el camino para el Señor. Juan fue un hombre totalmente consagrado, apasionado por las cosas de Dios y cumplió el plan que Dios tenía para él. (Mateo 3:4) (Lucas 1:15)

Dios está buscando gente pneumatikós, gente espiritual, Efesios 5:18 dice: No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu. Alguien consagrado no es alguien borracho, adicto al mundo, a la pornografía, o a las drogas. Un consagrado es adicto al Señor Jesucristo.

Para este tiempo Dios ha mostrado cosas sorprendentes en el Avivamiento, un movimiento del Espíritu a escala mundial, muchos jóvenes hoy pueden estar preocupados en los afanes del mundo, tentados por el sexo o por los amigos; pero Dios está buscando jóvenes que estén totalmente resueltos a vivir por el Señor Jesucristo, jóvenes que estén dispuestos a prepararse y que deseen ser parte de aquellos que recogen la cosecha de almas más grande en la historia de la iglesia.

Si tú quieres ser parte de esos jóvenes apasionados por Dios, debes decirle en este momento al Señor: “Quiébrame, Señor quiébrame, toma mi vida, heme aquí yo iré. Rompe el molde, arranca mi pecado, ya no quiero contaminarme más. Señor fortaléceme, yo quiero ser un apasionado por ti, yo quiero ser un cristiano pneumatikós”.

 

 

Conferencia # 8 Pastor Ricardo Rodríguez – Él reposa sólo donde están Sus amigos

Con esta tremenda predicación del Pastor Ricardo Rodríguez, se dio cierre al Congreso Mundial de Avivamiento. Fue un mensaje lleno de unción, quebranto y una promesa de parte de Dios para los miles de Pastores y líderes asistentes. Dios planeó los avivamientos para que duren por generaciones, por eso, es que esta promesa es para ti:

“El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre” Isaías 59:21.

¿Sabías que Jesús nació en Belén, creció en Nazaret, pero fue en Capernaum, donde plantó Su ministerio y la llamó Su ciudad? Él lo hizo así, porque en esta pequeña población de Galilea lo escuchaban por días enteros, querían oírlo, tocarlo y se agolpaban para verlo, ¡Tenían hambre de Él!

Al igual, Dios quiere hacer reposar Su Espíritu entre nosotros, está buscando un lugar donde Él encuentre refresco, uno en el que pueda reposar, quedarse y establecerse; un lugar que como Capernaúm, Él pueda llamar: “Su ciudad”.

Por eso, si tú quieres que el Espíritu de Dios no solamente pase por tu lugar, sino que Él more y pueda reposar allí, debes saber que Él habita donde tienen hambre de Él, lo aman y lo desean con desesperación. Capernaum significa la ciudad de “naum”, la ciudad de la consolación, y eso es lo que Dios quiere hacer con tu vida, con tu casa y con tu iglesia, que sea como capernaum, un lugar de consolación.

El Espíritu Santo únicamente reposa donde están Sus amigos.

¿Quieres ser amigo de Dios? Mira lo que Él te dice hoy: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” Juan 15:14-15.

Escúchalo sólo a Él, no te acostumbres a Su presencia y harás que Su Espíritu habite contigo, en la casa de Sus amigos.

 

 

Conferencia #7 Pastora Ana María Rodríguez – Él lo vale todo

Cuando fuiste llamado al Ministerio y decidiste ir en pos de Él, seguramente tuviste que dejarlo todo para seguirlo, tu familia, amigos, incluso tu congregación, todo por el Espíritu Santo.

Y quizá creas que eso fue suficiente, pero debes saber que no lo es, el permanecer en el ministerio demanda de tu parte lealtad y fidelidad, exige un precio que debes pagar.

Por eso es necesario que sepas que te va a costar, debes renunciar a tu voluntad y a tu deseo, día tras día morir a ti.

Quizá te veas acrisolado por la prueba como fue el caso de Abraham cuando Dios le pidió que sacrificara a Isaac, y él se levantó muy de mañana sin retrasar la orden del Señor, aunque le costaba su hijo amado, él estaba dispuesto a obedecerlo.

Al igual si tú decides cada día morir a tus sueños, a tu voluntad, al deseo de tu corazón, cuando llegues a la meta que es tu salvación, y puedas verte cara a cara con el Señor, entonces, serás hallado digno de aprobación, entonces podrás con gran alegría y gozo presentarte delante de Él, descansar y decir: “Él lo vale todo”.

 

 

 

 

 

Conferencia #6 Pastor Ricardo Rodríguez – Llamas de fuego

La noche de Sábado, como es característico en el Congreso Mundial de Avivamiento, es la noche de la impartición de la unción, y literalmente en esta ocasión: “Fuego del púlpito”.
Si tú has sido llamado por Dios, en tu interior debe arder un fuego, pero no cualquiera, es el “Esh de Dios”, un fuego abrasador, que te consume por dentro, literalmente te come y por más que quieras ir atrás, dejar de hacer la obra de Dios, no podrás hacerlo. Ese fuego es el Espíritu Santo.

Es tu responsabilidad evitar que ese fuego se apague por las múltiples ocupaciones que demanda el ministerio o por el arduo trabajo. Y tal vez, sientas que ese fuego se está extinguiendo, pero si es así, tranquilo, recuerda que tienes una promesa de parte de Dios:

“…ni apagará el pábilo que humeare” Isaías 42:3b .

Si te preguntas: ¿Cómo volver a encender el fuego? Bueno, el Pastor Ricardo nos dio 4 llaves para poder avivarlo de nuevo:

  1. Pídele que sople sobre ti: El soplo del Espíritu Santo sobre tu vida, podrá avivar el fuego en tu espíritu, sólo debes pedirlo.
  2. Busca a Dios: Si sientes que el fuego se está apagando, busca a Dios y Él avivará el fuego. Estamos hablando de un fuego que come. No es una experiencia, es una persona, nuestro Dios es fuego consumidor, si estás con Él, el fuego será encendido.
  3. Ve a Su Palabra: ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? Jeremías 23:29. 
  4. Adóralo: Debes saber que ese fuego está disponible para ti. Cuando sientes que Él está sobre tu vida, entonces adóralo y el fuego permanecerá encendido.
  5. es avivar ese fuego pidiéndole a Dios que sople sobre ti, buscándolo a Él, yendo a Su Palabra y adorándolo.

¡Es tiempo de dejar de ser un ministro de emociones e intelecto y convertirte en un ministro de fuego!

“Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego” Hebreos 1:7.

Conferencia #5 Pastor Ricardo Rodríguez – El Río de Dios

Entre Génesis 2 y Apocalipsis 22 se habla de un río maravilloso que su corriente lo lleva donde hay riquezas, que brota a borbollones, que corre rápidamente que abre brecha, que es fructífero, un río de vida, un río resplandeciente, de sanidad, que al lado y lado está el árbol de la vida, y sus hojas son para sanidad de las naciones. Hay un río al comienzo de la Biblia y un río al final, pero hay un río que tiene que ser espiritual, porque el salmista dice: “Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella” Salmo 46:4-5a. 

Estos son los ríos de la Biblia:

  • El Río del Edén
  • El Río de la Nueva Jerusalén
  • El Río que está en medio de la ciudad de Dios, que alegra la ciudad y Dios está en medio de ella.

Este Río da:

Salmo 65:9-13 / Ezequiel 47:7-12. 

  • Vida
  • Sanidad
  • Abundancia

No hay diferencia con relación a este río, no importa si estás lejos o cerca, para los hombres y las mujeres, para los ancianos y para los jóvenes, , para el esclavo y el libre, para todos es el río, para todos los que vienen a Jesús. En Jerusalén había un estanque y todos llevaban sus enfermos y de tiempo en tiempo un ángel venía y movía las aguas y el primero que entrara sería sano. Había una multitud de enfermos y un hombre llevaba 38 años esperando su sanidad y viene Jesús, sin meterlo en el estanque, le pone las manos y lo sana. Y en el siguiente regreso de Jesús a Jerusalén, se pone de pie en medio de la gente en la fiesta y dice: En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” Juan 7:37-38.

Miles de enfermos en el estanque por un milagro, y había Uno que dice no soy un estanque, Yo les ofrezco un Río, acá no es el primero que venga, sino todo el que tenga sed que venga y beba. “Jesús quiere llevarnos a ese río”.

Esos ríos son: el Espíritu Santo.

 

“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado” Juan 7:37-39.

Él puede cambiar tus aguas estancadas, las aguas más hediondas que haya en tu vida, en tu camino, en tu familia, en tu nación, Él puede dar vida.

 

¿Cómo te sumerges en ese Río?

  1. Agua a los tobillos: El profeta camina casi medio kilómetro con el agua a los tobillos, no es meter el pie y sacarlo, es caminar. El Espíritu Santo es el Río, caminas con Él, no un paso dos tres, 50 metros, sino caminando, caminando, caminando. Esto se llama “peripateo” caminar alrededor del Espíritu, andad en el Espíritu. No alrededor de la carne, de la lujuria, de las vanidades y de los placeres de la carne, del mundo y lo que ofrece. Sino que, si quieres ver todo el esplendor de la bendición de Dios, anda en el Espíritu.
  2. Agua en las rodillas: Se refiere a comunión con el Espíritu Santo, búsqueda de Dios, pero no un día, dos, una semana, un mes, sino todo el tiempo, 500 metros en el agua hasta las rodillas. Eso se llama en griego “coinonía” comunión, amistad, compañerismo con el Espíritu.
  3. Agua hasta los lomos: Los lomos en el hombre representa la fuerza, caminando con el agua a los lomos un paso, dos, tres, cuatro… hasta que aprende una lección. No es agua corriente, sino de agua de vida, el Espíritu santo, tocando nuestra fuerza, hasta que tú entiendas que no es con Ejército, ni con fuerza, sino con su Santo Espíritu.

Cuando quieres hacerlo, cuando haces tu mejor esfuerzo. No es en nuestra fuerza, ni en nuestra capacidad, pero eso lo aprendes caminando con el Espíritu en los lomos.

El Señor no va a llegar antes de que necesitemos, sino en el justo momento, eso se llama caminar con el Espíritu en los lomos, confianza en Él.

Es tiempo de sumergirnos en el Río, así que escoge, o sigues en el estanque esperando cuando se mueven las aguas por tu milagro, o te metes en el Río y cuando camines con el Espíritu, cuando tengas coinonía, confianza en el Espíritu, entonces, serás llevado por el Río de Dios y tendrás los 4 brazos: abundancia, borbollones de agua, caminos que se abren, fructificando en un Río rápido del Espíritu.

O sigues esperando que las aguas se muevan, o te metes en el Río.

Ese Río es el Espíritu Santo, Jesús nos prometió ese Río, Ezequiel lo vio.