Conferencia #7 Pastora Ana María Rodríguez – Él lo vale todo

Cuando fuiste llamado al Ministerio y decidiste ir en pos de Él, seguramente tuviste que dejarlo todo para seguirlo, tu familia, amigos, incluso tu congregación, todo por el Espíritu Santo.

Y quizá creas que eso fue suficiente, pero debes saber que no lo es, el permanecer en el ministerio demanda de tu parte lealtad y fidelidad, exige un precio que debes pagar.

Por eso es necesario que sepas que te va a costar, debes renunciar a tu voluntad y a tu deseo, día tras día morir a ti.

Quizá te veas acrisolado por la prueba como fue el caso de Abraham cuando Dios le pidió que sacrificara a Isaac, y él se levantó muy de mañana sin retrasar la orden del Señor, aunque le costaba su hijo amado, él estaba dispuesto a obedecerlo.

Al igual si tú decides cada día morir a tus sueños, a tu voluntad, al deseo de tu corazón, cuando llegues a la meta que es tu salvación, y puedas verte cara a cara con el Señor, entonces, serás hallado digno de aprobación, entonces podrás con gran alegría y gozo presentarte delante de Él, descansar y decir: “Él lo vale todo”.

 

 

 

 

 

Conferencia #6 Pastor Ricardo Rodríguez – Llamas de fuego

La noche de Sábado, como es característico en el Congreso Mundial de Avivamiento, es la noche de la impartición de la unción, y literalmente en esta ocasión: “Fuego del púlpito”.
Si tú has sido llamado por Dios, en tu interior debe arder un fuego, pero no cualquiera, es el “Esh de Dios”, un fuego abrasador, que te consume por dentro, literalmente te come y por más que quieras ir atrás, dejar de hacer la obra de Dios, no podrás hacerlo. Ese fuego es el Espíritu Santo.

Es tu responsabilidad evitar que ese fuego se apague por las múltiples ocupaciones que demanda el ministerio o por el arduo trabajo. Y tal vez, sientas que ese fuego se está extinguiendo, pero si es así, tranquilo, recuerda que tienes una promesa de parte de Dios:

“…ni apagará el pábilo que humeare” Isaías 42:3b .

Si te preguntas: ¿Cómo volver a encender el fuego? Bueno, el Pastor Ricardo nos dio 4 llaves para poder avivarlo de nuevo:

  1. Pídele que sople sobre ti: El soplo del Espíritu Santo sobre tu vida, podrá avivar el fuego en tu espíritu, sólo debes pedirlo.
  2. Busca a Dios: Si sientes que el fuego se está apagando, busca a Dios y Él avivará el fuego. Estamos hablando de un fuego que come. No es una experiencia, es una persona, nuestro Dios es fuego consumidor, si estás con Él, el fuego será encendido.
  3. Ve a Su Palabra: ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra? Jeremías 23:29. 
  4. Adóralo: Debes saber que ese fuego está disponible para ti. Cuando sientes que Él está sobre tu vida, entonces adóralo y el fuego permanecerá encendido.
  5. es avivar ese fuego pidiéndole a Dios que sople sobre ti, buscándolo a Él, yendo a Su Palabra y adorándolo.

¡Es tiempo de dejar de ser un ministro de emociones e intelecto y convertirte en un ministro de fuego!

“Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego” Hebreos 1:7.

Conferencia #5 Pastor Ricardo Rodríguez – El Río de Dios

Entre Génesis 2 y Apocalipsis 22 se habla de un río maravilloso que su corriente lo lleva donde hay riquezas, que brota a borbollones, que corre rápidamente que abre brecha, que es fructífero, un río de vida, un río resplandeciente, de sanidad, que al lado y lado está el árbol de la vida, y sus hojas son para sanidad de las naciones. Hay un río al comienzo de la Biblia y un río al final, pero hay un río que tiene que ser espiritual, porque el salmista dice: “Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. Dios está en medio de ella” Salmo 46:4-5a. 

Estos son los ríos de la Biblia:

  • El Río del Edén
  • El Río de la Nueva Jerusalén
  • El Río que está en medio de la ciudad de Dios, que alegra la ciudad y Dios está en medio de ella.

Este Río da:

Salmo 65:9-13 / Ezequiel 47:7-12. 

  • Vida
  • Sanidad
  • Abundancia

No hay diferencia con relación a este río, no importa si estás lejos o cerca, para los hombres y las mujeres, para los ancianos y para los jóvenes, , para el esclavo y el libre, para todos es el río, para todos los que vienen a Jesús. En Jerusalén había un estanque y todos llevaban sus enfermos y de tiempo en tiempo un ángel venía y movía las aguas y el primero que entrara sería sano. Había una multitud de enfermos y un hombre llevaba 38 años esperando su sanidad y viene Jesús, sin meterlo en el estanque, le pone las manos y lo sana. Y en el siguiente regreso de Jesús a Jerusalén, se pone de pie en medio de la gente en la fiesta y dice: En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva” Juan 7:37-38.

Miles de enfermos en el estanque por un milagro, y había Uno que dice no soy un estanque, Yo les ofrezco un Río, acá no es el primero que venga, sino todo el que tenga sed que venga y beba. “Jesús quiere llevarnos a ese río”.

Esos ríos son: el Espíritu Santo.

 

“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado” Juan 7:37-39.

Él puede cambiar tus aguas estancadas, las aguas más hediondas que haya en tu vida, en tu camino, en tu familia, en tu nación, Él puede dar vida.

 

¿Cómo te sumerges en ese Río?

  1. Agua a los tobillos: El profeta camina casi medio kilómetro con el agua a los tobillos, no es meter el pie y sacarlo, es caminar. El Espíritu Santo es el Río, caminas con Él, no un paso dos tres, 50 metros, sino caminando, caminando, caminando. Esto se llama “peripateo” caminar alrededor del Espíritu, andad en el Espíritu. No alrededor de la carne, de la lujuria, de las vanidades y de los placeres de la carne, del mundo y lo que ofrece. Sino que, si quieres ver todo el esplendor de la bendición de Dios, anda en el Espíritu.
  2. Agua en las rodillas: Se refiere a comunión con el Espíritu Santo, búsqueda de Dios, pero no un día, dos, una semana, un mes, sino todo el tiempo, 500 metros en el agua hasta las rodillas. Eso se llama en griego “coinonía” comunión, amistad, compañerismo con el Espíritu.
  3. Agua hasta los lomos: Los lomos en el hombre representa la fuerza, caminando con el agua a los lomos un paso, dos, tres, cuatro… hasta que aprende una lección. No es agua corriente, sino de agua de vida, el Espíritu santo, tocando nuestra fuerza, hasta que tú entiendas que no es con Ejército, ni con fuerza, sino con su Santo Espíritu.

Cuando quieres hacerlo, cuando haces tu mejor esfuerzo. No es en nuestra fuerza, ni en nuestra capacidad, pero eso lo aprendes caminando con el Espíritu en los lomos.

El Señor no va a llegar antes de que necesitemos, sino en el justo momento, eso se llama caminar con el Espíritu en los lomos, confianza en Él.

Es tiempo de sumergirnos en el Río, así que escoge, o sigues en el estanque esperando cuando se mueven las aguas por tu milagro, o te metes en el Río y cuando camines con el Espíritu, cuando tengas coinonía, confianza en el Espíritu, entonces, serás llevado por el Río de Dios y tendrás los 4 brazos: abundancia, borbollones de agua, caminos que se abren, fructificando en un Río rápido del Espíritu.

O sigues esperando que las aguas se muevan, o te metes en el Río.

Ese Río es el Espíritu Santo, Jesús nos prometió ese Río, Ezequiel lo vio.

Conferencia #4 – Pastora María Patricia Rodríguez – La presencia de Dios

Comienza un nuevo día, y con él, una nueva unción para todos los asistentes a este poderoso Congreso Mundial de Avivamiento. En esta ocasión, tuvimos el privilegio de tener con nosotros a la Pastora María Patricia Rodríguez, quien nos estuvo compartiendo acerca de la Presencia de Dios.

Cuando el Rey David quiso llevar el Arca de Dios a su casa, en el camino hubo un incidente y murió Uza, por tocarla sin temor, pues se había acostumbrado a ella. Así que David tuvo miedo de llevarla, y pidió que la llevaran a casa de Obed Edom, y la Biblia registra como todo en su casa prosperó a causa del Arca de Dios, a causa de Su presencia.

Lo mismo que sucedió con Obed Edom, pasó en la vida de los Pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez:

 

“Donde hay corazones que le aman apasionadamente, allí verás obrar la presencia de Dios”.

Hay muchas personas que hablan la presencia de Dios, escriben coros y libros acerca de la presencia de Dios, lo tratan como el tema de moda, pero la pregunta que nos dejaba la Pastora María Patricia fue: ¿Verdaderamente conoces Su preciosa y gloriosa presencia?

Pues bien, si hoy tomas la firme decisión de que esa presencia maravillosa de Dios sea una realidad en tu vida, ten la completa certeza de que así como con Obed Edom, todo a tu alrededor florecerá, todo prosperará y fructificará, sólo nunca olvides que es por causa de la presencia de Dios.

Dale al Espíritu Santo el lugar que se merece, y pasarás de tener victorias parciales, sueños frustrados y bendiciones a medias a tener victoria total en todo lo que emprendas, en cada área de tu vida.

ADVERTENCIA: Nunca te acostumbres a la presencia de Dios, jamás la menosprecie y aleja de ti el orgullo y la soberbia. ¡Corre en pos de Él!

Conferencia #3 Pastor Ricardo Rodríguez – El Tesoro de Dios

La noche del Viernes 23 de junio, tuvimos un gran servicio de Avivamiento y milagros, cientos de Pastores y líderes de todo el mundo estuvieron testificando acerca de lo que Dios hizo en sus vidas.  Para cerrar con broche de oro esta gloriosa reunión, tuvimos la oportunidad de escuchar al Pastor Ricardo Rodríguez, quien nos estuvo hablando acerca del Tesoro de Dios.

Por tesoro puedes imaginarte riquezas, bendición, un botín para tu vida; y precisamente eso es lo que Dios tiene para ti:

“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” 1 Corintios 2:9.

 

Vivimos en una realidad espiritual, la cual, aunque no podemos verla está ahí, y Dios en esa realidad tiene para ti cosas que ni alcanzas a imaginar, y quizá te preguntas ¿Cómo puedo encontrarlas? ¿Cómo hallar ese tesoro?

Bueno, el Único que puede llevarte a esa bendición, es el Espíritu Santo. Él te mostrará esas bendiciones que Dios tiene para ti, que están ahí y no has podido ver. ¡Tus ojos serán abiertos!

Ejemplos de este tenemos el de Agar la madre de Ismael el hijo de Abraham, ellos fueron expulsados y estaban en el desierto y había un pequeño árbol bajo el cual puso a su hijo y ella se fue lejos para no verlo morir por falta de agua. El muchacho empezó a clamar y Dios lo oyó, y entonces Él le abrió los ojos a Agar y vio una fuente de agua, estaba ahí, pero no la había visto.

Un caso similar es el de Abraham cuando Dios le pide sacrificar a su hijo Isaac, por lo cual, él subió al monte con la leña y el cuchillo, y al llegar amarró a su hijo y preparó el altar, pero cuando lo iba a sacrificar Dios le dice que no lo haga y le abre sus ojos para que vea un carnero que estaba ahí y él no había visto.

Casos como estos hay muchos en la Biblia, en los cuales la salida, la bendición que Dios tenía preparada estaba ahí, pero no la habían visto, y es lo mismo que te está sucediendo, quizá estás en medio de la aflicción, en medio de tu dura situación, no ves salida ni esperanza alguna, pero tu bendición está ahí, pero es necesario que el Espíritu de Dios abra tus ojos para que puedas verlas e ir y arrebatarlas.

 

Así que si quieres ir por todas esas cosas que Dios te ha prometido, esas que ni si quiera has visto, has oído, ni han subido a tu corazón. Es necesario que encuentres al Espíritu Santo, si lo hallas a Él, encontrarás el “Tesoro de Dios”.

 

 

Conferencia #2 Pastor Ricardo Rodríguez – “Recuperando el hacha”

La segunda conferencia del Congreso mundial de Avivamiento, estuvo a cargo del Pastor Ricardo Rodríguez, quien trajo un mensaje impactante y un desafío a todos los asistentes a esta reunión:

Muchos comenzaron con fuego la obra de Dios y estaban felices, pero algo ha pasado y perdieron el hacha, la cual representa la unción de Dios.

“Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: !!Ah, señor mío, era prestada! El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro. Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó” 2 Reyes 6:5-7

“Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza; pero la sabiduría es provechosa para dirigir” Eclesiastés 10:10.

Cuando Él te unge, es tu labor cuidar esa unción. Dios te entrega el hacha, la herramienta para hacer la obra y tu responsabilidad es cuidarla, tenerla afilada siempre.

Si has perdido la eficacia de tu trabajo, 2 cosas pudieron pasar:

  1. Perdiste el hacha
  2. Perdiste el filo del hacha

 

Así que lo que debes hacer es afilar el hacha o recuperar el hacha.

“No añadas más fuerza, porque así no vas a conseguir el fruto. “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”.

¿Cómo recuperar el hacha o la unción?

  1. En los lugares ungidos: Dios levanta en lugares de la tierra ministerios donde la gente afila el hacha o recupera el hacha, la unción.
  2. Caminando con los ungidos.

 

 

¿Cómo afilar la espada?

  1. Contra la roca: Afilar el hacha contra la roca que es la Palabra de Dios, necesitas tener tiempos delante de Dios con Su palabra, entre más estás ahí, entre más meditas en Su palabra, más filo tendrá el hacha.
  2. Subiendo al monte de la oración: Sólo allí tendrás la victoria antes de subir a la tarima. Dios transformará tu vida, el brillo de Dios será evidente en tu cara, en tus palabras, en tu forma de ministrar o de servir al Señor.
  3. Dando: Entre más damos, Dios nos da más. Si tú ministras, si tu oras por los enfermos, si tu invitas a alguien a la iglesia, tú sientes cómo Dios te hace crecer en todas las cosas y bendice tu vida, y si no, ¿Para qué la unción? Sino para ser testigos con poder de Jesucristo. Si tú lo gastas Dios te dará más.

 

Gran apertura: “La fiesta de las cosechas”

A las 8:30 de la mañana, se dio inicio al Congreso Mundial de Avivamiento 2017, bajo el lema: “Fuego del púlpito”. Fue una gloriosa apertura, en la cual, el Espíritu Santo ya estaba esperando a Sus amigos que vinieron de las diferentes naciones de la tierra, a este encuentro celestial.

En medio de este ambiente de alegría, hizo entrada el Pastor Ricardo Rodríguez, quien sumergió a todo este pueblo en adoración, y miles de pastores de todo el mundo clamaron a una sola voz diciéndole al Señor: “Ven y llena esta casa con Tu gloria”.

Y para darle paso a la primera conferencia de este congreso, el Pastor Ricardo nos trajo una corta pero poderosa reflexión en Éxodo 23:14-19, pasaje en el cual habla de las tres fiestas anuales de Israel: La fiesta de los panes sin levadura, la fiesta de la siega y la fiesta de la cosecha.

La pascua es cuando el Señor da inicio al año espiritual de Israel, se celebra el día en que el Señor los saca de Egipto, abre las puertas para que salgan en libertad y hace la transferencia de las riquezas de Egipto a Su pueblo. La segunda, la fiesta de la siega, de las semanas o de los primeros frutos de la siega. Y la tercera fiesta la de los tabernáculos, que es la fiesta de las cosechas, la cual se da, una vez se ha recogido el fruto del lagar, y es al cierre del año.

Estas tres fiestas, son una sombra de lo que Dios haría en el N.T. y en nuestros días, representan:

  1. Cristo es nuestra pascua: Ya no hay que sacrificar más corderos, Él es nuestra pascua, nos libró del poder del pecado y la ruina, y nos hizo pueblo absoluto de Dios. Es una fiesta que estamos celebrando desde el calvario.
  2. Los primeros frutos: Se contaban 7 semanas y en el día 50 se celebraba, por eso en el N.T. esta fiesta se llama Pentecostés, y esa fiesta ya se celebró en el aposento alto. Ese día, los primeros frutos fueron para el Señor, 3.000 nacieron de nuevo. Pero las buenas noticias para nosotros en esta mañana son: “Hay una fiesta” y se llama:
  3. La fiesta de las cosechas: El Espíritu Santo será derramado sobre toda carne, para recoger la cosecha más grande de la historia y celebrar la fiesta de las cosechas.

Y antes de dar paso a la primera conferencia, el Pastor Ricardo cerró con una poderosa promesa para cada uno de los que vino por esa unción de fuego del púlpito:

“Dios te dará la unción para avanzar y conquistar en Su nombre, para recoger la más grande cosecha”.

Aprende a descargar cada predicación del Congreso

Durante estos tres días de Congreso encontrarás a través de la página web avivamiento.com todos los mensajes para que los escuches, descargues y compartas gratis. De esta forma podrás almacenarlos en tu dispositivo móvil y así revivir cada predicación sin importar dónde te encuentres y a cualquier hora del día.

Paso 1: Ingresa a la página web avivamiento.com

Paso 2: Da click en la sección Prédicas Online

Paso 3: Selecciona la prédica que deseas escuchar

Paso 4: En el reproductor encontrarás un ícono de descarga junto a las redes sociales

Paso 5: Da click en descargar

¡Tienes un Padre!

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios” Juan 1:12-13.

Al leer la parábola del hijo pródigo, tal vez pienses que el hijo que se fue y malgastó todo lo que tenía, no conocía a su padre, pues como él sabía que había fallado, que se había equivocado, pensó que si volvía, su padre lo iba a recibir al menos como un jornalero, no sabía que lo iba a recibir nuevamente como hijo, y con una gran celebración. Pero en esta parábola hay otro hijo, él, aunque era obediente y fiel a su padre, no sabía que le pertenecían todas las cosas de su padre, y que podía disponer de ellas.

Al igual que estos dos hijos, hay dos tipos de cristianos, los que se sientan en la última silla o no se atreven a venir a la iglesia, porque se consideran indignos de recibir el perdón de Dios, y otros que aunque asisten regularmente a la iglesia y son fieles a Dios, no tienen ni idea que les pertenecen todas las bendiciones del Padre.

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” Hebreos 4:16.

Quizá, no puedes acercarte confiadamente al trono Dios, porque no tienes una buena imagen de tu padre terrenal, porque la tradición te ha enseñado siempre a un Dios airado, o simplemente por tu pecado, porque Satanás te tiee arrinconado acusándote, pero la verdad es que: “El que tiene a Jesús tiene un Padre y Su nombre es Dios”.

La Biblia dice que fuimos adoptados por Dios, pero no la adopción como la conocemos en la actualidad, sino que se refiere al niño pequeño que está bajo tutores que le enseñan y le instruyen para que un día administre los bienes de su padre, pero cuando está listo y es un joven adulto, se hacía una reunión, porque iba a pasar de “teknon” a “huios”, que se presenta socialmente como alguien capaz de administrar con él. Ese evento se conoce como “huitesia”.

Un hijo adoptado tiene privilegios, derechos legales, el nombre de una familia, es reconocido como hijo, pero no tiene los genes de su padre. Pero lo que dice en Juan 1:13 es que nosotros fuimos engendrados de Dios, tenemos Su genética, Él es nuestro Padre.

y para terminar, es bueno que sepas 4 cosas acerca de tu Padre:

  1. Él es bueno: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” Mateo 7:11.
  2. Él desea que prosperes: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma 3 Juan 2”.
  3. Jesús es como el Padre: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación” Colosenses 1:15.  Todo lo que hace el Padre, el Hijo lo hace igualmente. Lo que hace Jesús, lo hace porque lo ha visto del Padre. Cuando Jesús veía las multitudes sentía compasión por ellos, sanaba a los enfermos, recibía a los niños y los bendecía, recibía a los pecadores.
  4. Él te conoce por nombre: “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda” Salmo 139:1-4.

Nunca lo olvides, no estás huérfano; !Tienes un Padre!

 

Detrás de la puerta

Este Domingo 4 de Junio, fue un día sin precedentes en el Centro Mundial de Avivamiento, pues no sólo tuvimos bautismos masivos en nuestra sede principal y en cada una de las sedes del Avivamiento, sino que recibimos un mensaje desafiante y esperanzador.

Muchas veces vamos a las reuniones el Espíritu Santo nos toca, y se enciende en nuestro corazón y espíritu una llama, y regresamos a casa dispuestos a buscar a Dios con todo nuestro corazón. Pero muchas veces, debido a las ocupaciones, y a las distracciones que a diario se nos presentan, esa búsqueda va menguando y la llama que se había encendido, se va apagando.

Y es entonces cuando volvemos queriendo que se encienda nuevamente, buscando sentir esa experiencia maravillosa, ese toque del Espíritu Santo que es difícil de describir. Pero el llamado que recibimos este Domingo, es a despertar en nosotros una pasión permanente, pero no por esas experiencias que tenemos cuando nos encontramos con Él, sino por Su presencia. Dios no quiere que lo busquemos por lo que nos hace sentir, que es glorioso; sino que lo busquemos y lo anhelemos primeramente a Él, que sea nuestro gran amor.

Si tú tomas la decisión de buscarle de todo corazón diariamente detrás de la puerta, en tu lugar secreto, encontrarás Su dulce, confiable y amigable voz en el silbo apacible.

Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. (Mateo 6:6)

En el secreto encontrarás el “Tesoro de Dios”, la maravillosa presencia del Espíritu Santo, y con Él, todas las bendiciones. No es algo emocional, es una realidad espiritual que te hará sentir amado, seguro y confiado. Persevera, porque el Señor siempre está ahí esperándote y te anhela celosamente.

Díselo hoy: “Espíritu Santo quiero que seas mi Mejor Amigo”.