Dios derrotó el monstruo de la depresión

Heidi Marcela Ballén vivió días oscuros rodeados de temor, que le afectaron su estado de ánimo, lo cual le desencadenó una profunda depresión que le impedía relacionarse con otras personas, trabajar, estudiar o llevar a cabo las labores del hogar; pero semanas atrás recibió sanidad a través del canal ABN T.V.

Cada mañana era un suplicio levantarse, el desasosiego, la desesperanza y frustración eran su acompañante del día a día. ¿Este tormento en su alma, le impulsaba levantarse para ir por ayuda?

Se ponía un abrigo y corría a urgencias médicas en busca de un apoyo médico, sin embargo, la solución no era la más alentadora, medicamentos para controlar la ansiedad, que finalmente Heidi decidía no consumir para no llenar su cuerpo de fármacos que la volviesen dependiente.

La amargura se apoderaba de ella y el hacerse la sufrida para generar compasión, poco a poco fueron acabando con su independencia.

El pasado domingo primero de septiembre estando en su casa pasando canales, se encontró con la segunda reunión, donde en la ministración el Pastor Ricardo Rodríguez dio una palabra diciendo que El Señor estaba haciendo libre a muchas personas que padecían de depresión y fue ahí cuando Heidi se aferró con todas sus fuerzas a ese bote, pues sabía que era una segunda oportunidad que Dios le estaba entregando y que si no la tomaba se hundiría en lo más profundo para enterrarse en la destrucción. “Tomé la palabra, la creí comencé a vomitar por más de 1 hora, sabía que estaba recibiendo liberación” sostuvo.

Fueron 60 minutos, donde Dios trabajó en ella, llenando vacíos emocionales que le estaban causando esa depresión.

Llegó el momento donde fue inundada por una paz inexplicable, que le invadió devolviéndole la risa que por años no había tenido, los pensamientos de muerte se fueron de su vida y ahora solo quiere servirle a Dios y aprovechar cada instante al lado de su hija para recuperar tantos momentos únicos que perdió por haber estado aislada en ese mundo de desesperanza del que Dios le acaba de rescatar.

Lo que Dios siembra en el corazón de un niño, un día dará su fruto

Patricia Amaya era una niña de tan solo 9 años y un día pasando canales en Garzón Huila, conoció el ministerio de los pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez a través del “canal uno”, pero ¿qué le pudo impactar a una niña tan pequeña seguir estos programas televisivos por un año?

Miraba fijamente la forma como el pastor Ricardo oraba, le impactaba que clamaba con el corazón, hablaba con Dios de manera sencilla, “era diferente a un rezo tradicional,” -aseguró Patricia-.

Por 12 años no siguió el programa, se vino a vivir a Bogotá y un día pasando canales, se encontró con ABN televisión y recordó que esa emisión televisiva era la misma que seguía de niña, fue entonces cuando sintió un impulso de tomar un taxi e irse para la iglesia.

Cuando venía en   el automóvil pensaba “¿será que, si habrá espacio?”; agilizando el paso se apresuró a entrar y al instante sintió algo maravilloso que no puede explicar y al escuchar la palabra se percató que ese mensaje era todo para ella; desde entonces no falta domingos y viernes a la iglesia.

El avance con Dios ha sido acelerado

Patricia venía de tener una vida social activa, muchas reuniones sociales, fiestas que   ella misma organizaba, luego convocaba y el hecho de encontrarse con Dios, le produjo un inmenso deseo de dejar esta costumbre; sus amigos la criticaban y para ella al inicio fue incómodo, pero en Dios encontró esa paz que no tenía, a pesar de estar rodeada de mucha gente.

El siguiente paso que dio fue dar por terminada una relación con su pareja, quien le decía que ella estaba demente; sus amigos le preguntaban qué había pasado, mientras Patricia solo pensaba en hacer cambios radicales. A partir de ahí, ella ha sido un testimonio para su casa, amigos y demás. Considera que las pruebas en ocasiones golpean fuerte, pero recuerda que ella ha sido inspiración para los que le rodean y de nuevo recobra fuerzas a través de esa fuente que es Dios, quien le bendice en lo personal, laboral y familiar.

Patricia contó cómo Dios se encargó de demostrarle su amor en su andar con él. Ella tenía un trabajo con una labor de responsabilidad que exigía tener personas bajo supervisión y a su lado una compañera que no le hacía buen ambiente laboral, pues llevaba mucho tiempo en ese cargo y cualquier opinión de Patricia no era tomado de la mejor manera. Para ella, se había convertido en una aflicción y   sin imaginarlo, al poco tiempo, su jefe inmediato decidió cancelarle el contrato por motivos políticos.

Fue entonces cuando ella decidió viajar a Garzón Huila para visitar a sus padres, cuando la prueba tocó su casa, pues sus papás y hermana se enfermaron al tiempo y estuvieron hospitalizados; mientras tanto, ella velaba por ellos en medio de la incertidumbre y la desolación, sin entender por qué estaba pasando aquella situación, pensaba que Dios se había olvidado de ella.

Este período duró un mes y al regresar a Bogotá, decidió llamar a su ex jefe para saludarlo y felicitarlo por su cumpleaños; él por su parte le preguntó que, si ya estaba en Bogotá, porque a la empresa ya había llegado su cdp para que fuera a pasar la hoja de vida ;  -Patricia sorprendida inmediatamente le dijo- “no señor está equivocado yo no llevé hojas de vida allá, de hecho, no quiero volver al trabajo que tenía antes, mi jefa no quiere que yo esté allá por tema políticos”; por su parte él le respondió que rectificaría y al día siguiente la llamaría.

Efectivamente se comunicó con ella el miércoles y le dijo que la misma persona que le dijo que no debía estar allí por temas políticos es quien   acababa de sugerir que ella estuviera de nuevo en el puesto ; entre tanto Patricia se rehusaba, pues no quería trabajar al lado de su excompañera quien le hacía un ambiente laboral difícil ; fue ahí cuando su jefe le dijo: “ no te afanes que esta persona que te quiere de nuevo en el servicio no quiere que estés al lado de esa compañera que  te hace mal ambiente, así que ella ya no va estar ,  te vamos a escoger una nueva trabajadora, aquí están los perfiles y tú misma nos puedes ayudar a escogerla” – agregó su jefe-.

Patricia contó que además le subieron los honorarios por tiempo indefinido.

No solo recibió esta bendición, ahora su familia se está acercando más a Dios y eso es algo que le llena su corazón de regocijo, saber que le sirve a un Dios real.

¿Quién es el esposo de las abandonadas?

Dios es el Padre de quienes no tienen papá terrenal y el esposo de las abandonadas, esta es la historia de Patricia Zambrano una mujer que ha visto el cuidado del Señor sobre ella y sus hijos.

Blog Avivamiento: Bienvenida Patricia

Patricia Zambrano: Gracias por la invitación

B/A: Patricia se separó, es madre cabeza de familia, tiene tres niños y su oración era Señor bendíceme, ¿verdad?

P/Z: Sí, esa era mi oración y el Señor me dio una nueva oportunidad, yo me acogí a esa Palabra que predicó el pastor de una nueva oportunidad.

Ore al Señor, me acuerdo que vine a la iglesia con mis hijos, traje 2 mil pesos y sembré eso, era lo único que tenía. Lo hice con tanta fe y tanto amor que sabía que el Señor me iba a responder.

 B/A: ¿Y después de eso qué le dio el Señor? Porque sabemos que Él responde a quienes le creen.

P/Z: A los 20 días exactos recibí literalmente al ciento por uno, alguien me dio 2 millones de pesos, con eso fui y compré tres máquinas que necesitaba para coser.

 B/A: Felicitaciones, pero sabemos que el Señor le ha dado más, cuéntenos de qué se trata.

P/Z: A los ocho días, mi mamá me llamó y me regaló una máquina plana que necesitaba, después, yo vine a la iglesia, di testimonio y cuando baje de la tarima se me acercó una joven que me dijo que tenía trabajo para mí y el Señor me dio un contrato grande que no esperaba y que es indefinido.

 B/A: Definitivamente eso es el Señor, me decía que en menos de 20 días pasó todo y hace 3 mil camisetas cada semana, no al mes, cada semana, esto es Dios.

P/Z: Sí, el Señor me regaló las máquinas, me dio mi taller, me ha bendecido con contratos, ha sido mi Esposo y el Padre de mis hijos.

 B/A: Así es el Señor, bueno y en un servicio el Señor le habló de algo específicamente, cuéntanos de qué se trata.

P/Z: Un día estaba muy triste, le dije Señor háblame de mis hijos, y el pastor justo en ese momento dijo: “Esta Palabra me la da el Señor para las madres cabeza de familia, Él les dice, Yo soy el Padre de tus hijos y Yo los voy a educar”. Ese día para mí es inolvidable.

 B/A: Qué lindo ver como el Señor responde, como les pastorea y como les ha bendecido, gracias por contarnos sus milagros.

P/Z: Gracias a ustedes.

 

 

 

Sin un peso pero con todas las promesas de Dios – Testimonio

 Fernando y su esposa son un testimonio vivo de los milagros del Señor, desde que se casaron han visto la mano del Señor a favor de ellos y en una entrevista nos contaron como sucedió.

AVIVAMIENTO: Cuéntenos por favor ¿cómo empezó todo?

FERNANDO LEIVA: Nosotros sentimos casarnos, pero no teníamos nada, me quedé sin empleo, no había recursos, pero nosotros teníamos esperanza y la verdad pensábamos cancelar todo y fue cuando alguien nos regaló el matrimonio en el mejor restaurante de la calera, todo pago, sin un peso. No teníamos ni un peso en el bolsillo, pero el Señor nos dio todo…

Y recuerdo que ese día íbamos saliendo del restaurante y alguien nos metió en el bolsillo lo de la luna de miel y así nos fuimos a nuestra luna de miel.

AVIVAMIENTO: El Señor bendiciéndolos desde el comienzo, ustedes me contaban que no tenían ni para su cama y que el Señor se las regaló completa, pero cuéntenos ¿qué pasó después?

F.L.: Nosotros empezamos a sembrar votos, a buscar nuestro apartamento, íbamos mirábamos, creíamos y me acuerdo que el Pastor Ricardo decía vayan y miren la tierra que van a conquistar, ese día fuimos miramos un apartamento, teníamos 10 mil pesos en el bolsillo, y con eso comenzamos, el Señor nos regaló el apartamento y el Señor nos dio todo nuevo.

AVIVAMIENTO: Qué bendición, hasta lo que nos han dicho el Señor les dio matrimonio, apartamento, pero ¿qué vino después?

F.L.: El Señor nos dio un negocio propio y una persona me contrató aparte para que yo le llevará la contabilidad de su empresa, todo nos lo ha dado el Señor sin dinero, Dios nos ha prosperado.

AVIVAMIENTO: Felicitaciones, el Señor es bueno, pero sé que hay más ¿verdad?

F.L.: Sí, nosotros estuvimos orando para que el Señor nos regalará un carro, no teníamos la provisión para ahorrar pero oramos y la persona que me contrató me dijo que él prefería que yo tuviera una moto para el trabajo, sin embargo, yo le oré y dije: Señor yo tengo familia, regálame un carro.

Y lo mismo, empezamos a orar y a sembrar a levantar votos. Un día me llamó mi jefe para ir hacer un negocio, yo fui, nos sentamos con unas personas, empezamos hacer un documento y en el contrato decía que recibía un dinero y un carro, al salir vimos el carro.

Le dieron las llaves a mi jefe y me dijo este carro es para usted y su familia para que lo disfrute.

 AVIVAMIENTO: Definitivamente esas cosas solo las hace el Señor.

F.L.: Sí, y se cumple lo que han dicho los pastores porque en mi casa nadie tenía carro, nadie tenía casa y el Señor nos ha bendecido y ahora esos gigantes mis hijos jamás los verán.

 AVIVAMIENTO: Felicitaciones, es Dios

F.L.: Si, amen.

 

Cuando La Adversidad Es Solo Un Empujón A La Bendición

Claudia Yepes y Eduardo González llevaban 12 años en unión libre, estaban pasando por una crisis en su hogar y ella vivió un quebranto de salud que por poco le lleva a la muerte, Dios obró un milagro que les trajo a salvación.
El hogar de Claudia estaba dividido, todo el tiempo estaban en discordia con su esposo y un día en medio de uno de esos disgustos, ella le expresó a Eduardo y a sus hijos Danna y Sebastián, que con su muerte acabarían los problemas, pues la amargura y el desespero por llevar una vida sin Dios, le hacían ver que la vida no tenía sentido.

A los pocos días sufrió una hemorragia cerebral que le llevó a cuidados intensivos, donde los médicos no daban esperanza por su vida; su esposo en medio del desespero elevó una oración al cielo y le dijo a Dios que, si él era real, le devolviera la salud a su esposa, que les diera otra oportunidad y le prometía casarse con ella oficialmente por la iglesia; pues había sido un anhelo de Claudia y él se rehusaba constantemente a formalizar su relación.

En esos días Eduardo estaba agobiado, en medio del desespero tomó el control del televisor y pasando canales se encontró con ABN T.V, al ver los milagros y sanidades que ocurrían en el Centro Mundial de Avivamiento, se sorprendió de tal manera que se encendió una chispa de esperanza en su corazón y en esta ocasión con más fuerza clamó a Dios: “Señor, así como sanaste a esas personas que estaban enfermas, sana a mi esposa” sostuvo.

Luego de llevar 12 días en cuidados intensivos con pronóstico de muerte, milagrosamente Claudia comenzó a restaurarse y pronto salió de esa condición. Hubo médicos que atribuyeron su caso a un milagro divino y a los ocho días de haber salido de cuidados especiales ya estaba en una habitación, donde duró 8 días más.

Fue así que al salir de esa prueba sus vidas jamás volvieron a ser las mismas, y como Eduardo le había hecho una promesa a Dios, no tardo en cumplirla, así es que se desplazaron hacia la iglesia por primera vez y desde que entraron no pararon de llorar, “la paz que sentimos fue tan dulce que la queríamos volver a experimentar muchas veces.” agregó Eduardo.

Pronto dejaron las costumbres que traían consigo como el cigarrillo, alcohol y aún la amargura se fue de sus vidas para convertirse en una familia unida, que sostiene una verdadera relación con Dios.

A los 6 meses se casaron y su hogar fue restituido, actualmente todos sirven en avivamiento y dan gracias a Dios por haberlos traído a este lugar donde Dios hace todo nuevo.

Cuando Dios Usa La Sanidad Para Traer Salvación

Atormentada se encontraba Leonor Martínez en el año 2002, pues a su bebé de tan solo tres meses le habían diagnosticado una enfermedad de corazón, debía ser operada, cuando lo inesperado llegó con la sanidad de la niña en el Centro Mundial de Avivamiento.

Días de tristeza e incertidumbre estaba viviendo Leonor, no podía disfrutar plenamente del nacimiento de su pequeña como un regalo del Cielo, pues ahora todo giraba en torno al mal diagnóstico que había recibido por parte de los cardiólogos. Cierto día salió a hacer una diligencia y se encontró con Ligia Naranjo, una amiga con la que se desahogó contándole su situación, sin imaginar que Dios estaba propiciando cada instante para traer un cambio en su vida. Fue entonces cuando esta mujer miembro del Centro Mundial de Avivamiento, le invitó a una reunión de viernes.

Leonor aceptó la invitación como si se tratara de una reunión más, sin imaginar que ese sería el mejor día de su vida “apenas entré empecé a llorar, era un sentimiento de amor inexplicable, al instante el Pastor dio una palabra y dijo que Dios estaba sanado una bebé del corazón” agregó Leonor.

Ligia la amiga de Leonor no desaprovechó oportunidad y acercándose a ella, le animó a tomar esa palabra; Leonor por su parte, con incertidumbre y sin entender de qué se trataba le preguntó qué era eso, ¿tomar una palabra?, ella para ser más clara le explicó que creyera y ya.

Entre tanto, Leonor cerró sus ojos y le dijo a Dios que si él realmente existía se lo hiciera saber; al instante estaba en la tarima, el quebrantamiento era tan fuerte, que ella no se podía sostener en pie.

Terminada la reunión, estaba inundada de una paz inexplicable, pensaba todo el tiempo en aquella experiencia maravillosa de ese viernes y quería regresar pronto a la iglesia.

El martes de la siguiente semana Leonor tenía cita con el cardiólogo, quien en su cita médica realizó exámenes a la bebé y al no encontrar nada la miró sorprendido y le dijo “mamita en verdad no sé qué ha pasado con Laura Camila, pero ella está sana, no le encuentro nada”. Al instante Leonor se arrodilló y llorando dijo: “Dr. Dios sí existe” sostuvo Martínez, quien luego terminó de contarle a su médico lo sucedido.

Al poco tiempo trajo los exámenes a la iglesia para compartir su experiencia, ese encuentro con Jesús que cambió su vida en un instante, donde logró entender que sin él no somos nadie, sus deudas fueron canceladas de manera sobrenatural y el Señor ha sido sustento.

Han pasado 15 años y su hija ahora sirve en el coro junior, es una niña apasionada por Dios, que se levanta desde las 5 y 30 a.m. los domingos para llegar temprano a la reunión y poder servir; en su colegio aprovecha bien el tiempo para hablarles a sus compañeros acerca de Jesús. Para Leonor es un descanso que su niña ame a Dios y que esté metida en este río siendo luz y sal a los que le rodean.

La historia de César: Un bailarín que se burlaba de lo que pasa en Avivamiento y fue tocado por Dios de manera sorprendente

Cesar un bailarín de salsa profesional que se burlaba de todo lo que pasaba en Avivamiento a través de la televisión, fue tocado por el Señor a través del mismo medio y su vida fue restaurada del alcoholismo y sustancias psicoactivas.

Por 18 años Cesar conoció las drogas y el alcohol, se encontraba en un mundo oscuro que conoció a través de su profesión como bailarín de salsa profesional, la cual se había convertido en su ídolo, dejando de lado a su esposa e hijos.

No había día que no bebiera alcohol y cuando llegaba a su casa, tenía por costumbre pasar canales de televisión hasta llegar ABN T.V, para burlarse diciendo que las personas que testificaban en el púlpito, recibían beneficios monetarios, o, le preguntaba a su esposa que si sería que allá los hipnotizaban.

Llegó el día en que Cesar necesitó pedir auxilio, había salido de trabajar y excedido por el consumo de sustancias alucinógenas, se sentía muy mal y como si estuviera sumergido en un profundo abismo sin salida, levantó su mirada al cielo en medio de la fría noche capitalina y observó que la luna estaba oculta entre nubes oscuras, como si ese instante representara su situación de desolación.

Fue entonces cuando Cesar elevó una oración al cielo “Dios ayúdame si es que me estas escuchando “agregó “.

Llegó a su casa y tomó una biblia que su mamá le había regalado hacía 25 años, la abrió en un salmo y comenzó a llorar por una hora y media, sentía que no se podía contener, después de esto le pidió a su esposa que le pusiera ABN T. V, y ella sorprendida le preguntó que si estaba seguro; él le contestó que totalmente.

Pasaron 4 horas y Cesar le dijo a su esposa que se vinieran a la iglesia con los niños.  Al llegar, habían caminado 20 pasos cuando él le dijo a Marcela: “¿tú estás sintiendo lo mismo que yo? “; y era que sus pies y manos se habían adormecido, su cuerpo en general no paraba de temblar; siguieron caminando y aunque la iglesia estaba llena, encontraron 4 puestos para ellos, César sostiene que Dios los estaba esperando.

Cuando salieron del servicio él le dijo a su esposa que tenían que seguir asistiendo a ver qué pasaba. A a los 15 días exactos Dios lo hizo libre, llevaron a Cesar a la tarima, luego tuvo que bajarse, sentarse en una silla mientras se sobreponía y cuando iba de regreso a su asiento sintió que el poder de Dios vino más fuerte, “recuerdo que sentí que muchas cosas feas salían de mi cuerpo” agregó.

Al día siguiente era sábado, él no quería sustancias alucinógenas, no sentía deseos de consumir alcohol, ni tampoco salir a la calle.

A partir de ese día su vida y la de su familia dio un giro total, ahora llevan 9 años tomados de la mano del Señor y han visto milagros en sus vidas; tienen inmensidad de sueños y afirman que cada mañana se levantan en paz y alegría sabiendo que sus acciones le agradan a Dios.

¿Qué pasa después de conocer a Jesús?

BLOG AVIVAMIENTO: Pedro y Paola Sánchez son un claro ejemplo de lo que
pasa cuando decidimos conocer al Señor, bienvenidos al Blog de Avivamiento.
PEDRO: Gracias
BLOG AVIVAMIENTO: ¿cómo llegaron a la iglesia?
PAOLA: Era una Semana Santa, vinimos por el testimonio de un primo estaba
muy mal y al ver el cambio en él, decidimos venir y aquí nos quedamos.
Yo quería un cambio en mi vida, quería dejar mi vida desordenada, de fracaso y
por eso tomamos la decisión de venir un domingo.
BLOG AVIVAMIENTO: ¿Y Pedro que puede decir?
PEDRO: Mi vida ha sido cambiada, hasta mi familia lo ha notado
BLOG AVIVAMIENTO: Desde que llegaron a la iglesia el Señor ha hecho muchos
milagros en su vida, ¿verdad?
PAOLA: Sí, lo primero que recibimos fue mi sanidad, yo tenía artritis juvenil,
fuimos al parque y ese día le pedimos al Señor que me sanará y así fue.
Además, en las peticiones para ese año pedimos nuestro bebe y el Señor nos
regaló a Ana, tuvimos 3 amenazas de aborto, pero la niña está sana.
Recuerdo que en la última ecografía nos decían que la niña venía con deformidad
en los huesos, nosotros vinimos al altar, trajimos un voto y mira aquí está la niña
sana.
BLOG AVIVAMIENTO: Y la chiquita está sana, se ve perfecta, felicitaciones, pero
cuéntanos ¿qué más les ha dado el Señor?
PEDRO: Pasamos un tiempo muy difícil, estuve trabajando en pintura, en
panaderías, barrí calles en Bogotá, pero un día le pedí al Señor que quería una
empresa propia con mi esposa, y un domingo el pastor dio una palabra de
empresarios y el Señor empezó a abrir puertas.
PAOLA: Tomamos la Palabra, la verdad no teníamos ni un peso para hacer el
curso, pero empezamos a trabajar en country, empezamos a reclamar promesas
al Señor.
BLOG AVIVAMIENTO: ¿Y cómo el Señor los empezó a bendecir?
PEDRO: Nosotros siempre hemos sido fieles con el diezmo, con la ofrenda, mi
esposa empezó a pintar, empezamos a vender, el Señor nos regaló una máquina
para cortar, también nos regaló una moto y en este momento tenemos 4 personas
trabajando en la empresa y el Señor nos ha ido bendiciendo y ensanchando el
territorio, hoy hemos logrado lo que empresas en 15 años no han podido hacer.
BLOG AVIVAMIENTO: Felicitaciones, el Señor es bueno.
PEDRO: Sí, el Señor nos ha ensanchado de una manera impresionante, tenemos
muchos clientes, facturamos lo que no habíamos pensado y ha sido solo Él.

El amor de Dios no se puede describir con palabras

Mauricio Martínez se sentía sin propósito en la vida luego de haber perdido a sus padres y hermano, lo cual le indujo a una profunda depresión que le llevó a refugiarse en el alcohol, hasta que tuvo un encuentro con el Señor.

Tras la pérdida de su familia en tan solo siete meses, Mauricio se sentía devastado, sin fuerzas y encerrado; el licor era su única compañía y fue ahí cuando invitado por un amigo llegó al Centro Mundial de Avivamiento.

La reunión transcurría con normalidad y Mauricio observaba todo con detenimiento, los cánticos de adoración a su parecer eran agradables y dulces, la forma como las personas adoraban le impactaba, pues cada uno estaba concentrado de corazón adorando al Dios vivo.

La música armonizaba con la quietud apacible del entorno, las personas con sus ojos cerrados clamaban por sus necesidades, fue ahí cuando el pastor Ricardo dio una palabra de ciencia donde dijo: “aquí hay una persona que de niño fue consagrada a los ídolos”. Enseguida Mauricio no sabe por qué sintió una convicción profunda y pensó en su mente, “soooy yooo”, mientras el Pastor Ricardo prosiguió diciendo que pasara al frente.

“sentí deseos de correr hacia adelante, no tuve temor, alguien me impulso” añadió Mauricio con lágrimas en sus ojos

Y cuando llegó allá al ser ministrado por el pastor Ricardo sintió que sus manos comenzaron a adormecerse, luego le sudaban y por último experimentó un fuego por todo su cuerpo que le producía ganas de llorar de amor.

A partir de ahí pudo volver a dormir bien, comenzó a sentirse tranquilo, “a veces miro hacia arriba y no lo puedo comprender, siento un amor diferente al humano, este, es de felicidad como si yo fuese un niño pequeño que está siendo consentido, pero en un a una escala inmensamente grande, no lo puedo explicar”, agregó Mauricio.

Después de esta experiencia, nunca más sintió deseos de beber alcohol, ahora su economía trascendió y todo está floreciendo a su alrededor.

Así es entregarle tu vida a Dios después de haber robado – Una segunda oportunidad de vida

A los trece años Juan David dejó de estudiar por voluntad propia, se perdió en el mundo, y las drogas destruyeron su vida profundamente. Lo que no sabía era que Dios tenía un plan único para él.

A la mitad de su juventud fue internado en una correccional de menores, a los 17 años. Sus padres no estuvieron presentes con él y de allí el fruto de diferentes vacíos emocionales y personales que no lograba llenar con nada. Sin una esperanza fija para su vida, no le quedaba más que resignarse a seguir el camino que le tocaba, pero Dios empezó a obrar en su corazón de una manera inesperada.

En aquel internado habían personas que le compartieron del Señor, cada noche, antes de acostarse, los hacían orar, y de esta manera se fue creando un hábito que iba grabándose en su interior, pero al terminar el plazo de estar en ese lugar, cayó nuevamente; se sumergió más en el mundo de las drogas y empezó a robar. Una de esas veces, en las que estaba robando, casi le disparan, un amigo suyo vio como la bala le pasó por un lado, pero eso no lo detenía para seguir en esos pasos.

En uno de esos robos lo atraparon y pensó que lo iban a meter a la cárcel porque le había robado a una señora en la calle. Después de haber hecho el respectivo proceso con la policía llegó el esposo de la víctima, y cuando iban a legalizar la denuncia este hombre paró todo y le empezó a preguntar cosas a Juan David, dentro de ellas, le hizo una propuesta:

“Si no te denunciamos, prométeme que le vas a entregar tu vida al Señor, no queremos que te vaya mal en la vida”.

En el peor momento de la vida de Juan David, Dios llegó manifestando su amor y su misericordia; levantó su mirada al cielo y solo pudo darle gracias y decirle: Gracias Dios porque te acordaste de mí. Él no entendía nada, pero sabía que el plan del Señor se estaba haciendo realidad en su vida. Desde ese momento empezó una restauración con el Señor, y el hecho de entregarle su vida, lo transformó por completo; su manera de pensar, de vivir, de actuar, ahora es diferente y sabe que hoy se encuentra viviendo, literalmente, en la misericordia de Dios.

Actualmente Juan David se congrega en el Centro Mundial de Avivamiento y su vida es resplandeciente, sus padres ahora lo apoyan en todo lo que emprende y sabe que este testimonio de salvación puede contarlo con orgullo, sabiendo que Dios le ha dado una segunda oportunidad y no la va a desaprovechar. Ciertamente las drogas no pudieron con él y si hay alguien con una lucha o problema similar que esté leyendo este testimonio, recuerde que Dios puede darle una segunda oportunidad.