Dios derrotó el monstruo de la depresión

Heidi Marcela Ballén vivió días oscuros rodeados de temor, que le afectaron su estado de ánimo, lo cual le desencadenó una profunda depresión que le impedía relacionarse con otras personas, trabajar, estudiar o llevar a cabo las labores del hogar; pero semanas atrás recibió sanidad a través del canal ABN T.V.

Cada mañana era un suplicio levantarse, el desasosiego, la desesperanza y frustración eran su acompañante del día a día. ¿Este tormento en su alma, le impulsaba levantarse para ir por ayuda?

Se ponía un abrigo y corría a urgencias médicas en busca de un apoyo médico, sin embargo, la solución no era la más alentadora, medicamentos para controlar la ansiedad, que finalmente Heidi decidía no consumir para no llenar su cuerpo de fármacos que la volviesen dependiente.

La amargura se apoderaba de ella y el hacerse la sufrida para generar compasión, poco a poco fueron acabando con su independencia.

El pasado domingo primero de septiembre estando en su casa pasando canales, se encontró con la segunda reunión, donde en la ministración el Pastor Ricardo Rodríguez dio una palabra diciendo que El Señor estaba haciendo libre a muchas personas que padecían de depresión y fue ahí cuando Heidi se aferró con todas sus fuerzas a ese bote, pues sabía que era una segunda oportunidad que Dios le estaba entregando y que si no la tomaba se hundiría en lo más profundo para enterrarse en la destrucción. “Tomé la palabra, la creí comencé a vomitar por más de 1 hora, sabía que estaba recibiendo liberación” sostuvo.

Fueron 60 minutos, donde Dios trabajó en ella, llenando vacíos emocionales que le estaban causando esa depresión.

Llegó el momento donde fue inundada por una paz inexplicable, que le invadió devolviéndole la risa que por años no había tenido, los pensamientos de muerte se fueron de su vida y ahora solo quiere servirle a Dios y aprovechar cada instante al lado de su hija para recuperar tantos momentos únicos que perdió por haber estado aislada en ese mundo de desesperanza del que Dios le acaba de rescatar.