Las pruebas son momentos difíciles que todos enfrentamos, y en medio de ellas, podemos dudar, sentirnos angustiados o incluso perder la esperanza. Sin embargo, la Biblia nos muestra que Dios cumple sus promesas y que sus juramentos son seguros. A lo largo de la historia, grandes hombres de fe como Abraham, Jacob y David enfrentaron desafíos, pero Dios siempre fue fiel. A continuación, te compartimos tres cosas que debes recordar cuando atravieses una prueba.

1. Dios Tiene un Propósito

Nada en la vida sucede por casualidad. Aunque enfrentes fracasos o momentos de dificultad, Dios tiene un propósito para cada situación. A veces, lo que parece un obstáculo es solo un impulso divino hacia el plan perfecto de Dios. Abraham esperó años por su hijo Isaac, Jacob tuvo que descender a Egipto antes de ver su nación multiplicada, y David sufrió persecución antes de reinar. Todo tenía un propósito mayor. Confía en que Dios está obrando incluso cuando no lo entiendes.

Romanos 8:28 dice: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."

2. Quédate Quieto en la Angustia

En los momentos de crisis, la mejor respuesta no siempre es la acción inmediata, sino la quietud en Dios. Lamentaciones 3:26 dice: "Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová." En los momentos de angustia, cuando parece que todo está perdido, Dios nos llama a permanecer en paz y confiar en Él. En la historia de nuestra iglesia, cuando enfrentamos oposición y tuvimos que mudarnos de la calle 76 a la zona industrial, parecía que todo se vendría abajo. Sin embargo, Dios tenía un plan mayor: en la primera reunión en el nuevo lugar, llegaron 2000 personas. Dios cuida de los suyos y nos guía a través de las pruebas.

3. Alégrate

Cuando todo parece oscuro, la mejor respuesta es el gozo en Dios. Habacuc 3:17-18 nos recuerda: " Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación." No importa lo difícil que sea la situación, Dios cumple sus promesas. Jacob descendió a Egipto con incertidumbre, pero 400 años después su descendencia regresó como una gran nación. David fue perseguido, pero terminó reinando. Abraham esperó años, pero su descendencia llegó a ser incontable. De la misma manera, Dios cumplirá lo que ha prometido en tu vida.

Recuerda…

Las pruebas no son el final de la historia, sino una etapa en el plan de Dios. Él tiene un propósito, nos llama a estar quietos en la angustia y a mantenernos en gozo a pesar de las circunstancias. Confía en que Dios cumplirá su promesa, porque sus juramentos son palabras seguras. "Se descubrió enteramente tu arco; los juramentos a las tribus fueron palabra segura."(Habacuc 3:9). Si hoy estás atravesando un momento difícil, recuerda que Dios está obrando y su fidelidad nunca falla.