El mundo no necesita una iglesia llena de religión.Tampoco una iglesia saturada de filosofía, psicología, política o tendencias culturales.El mundo necesita una iglesia que lleve el cántaro.Una iglesia llena del Espíritu Santo.
En Lucas 22, Jesús da una señal muy particular a sus discípulos para preparar la Pascua:
“Al entrar en la ciudad, encontrarán a un hombre que lleva un cántaro de agua; síganlo.”
En esa época, los hombres no cargaban cántaros, por eso esta señal era única y fácil de reconocer. No era una coincidencia. Jesús estaba usando una imagen con un significado profundo.
El cántaro y la Presencia de Dios
En la Biblia, el agua representa la Presencia y el Espíritu de Dios.
Ese hombre con el cántaro simboliza a alguien lleno de Dios, alguien diferente en medio de la multitud.
Jesús mismo fue ese “hombre del cántaro”. Todo lo que hizo lo hizo en la plenitud del Espíritu Santo: habló con autoridad, sanó, restauró y dio vida.
Una iglesia llena del Espíritu
Hoy el mundo no necesita solo más religión o más palabras bonitas.
Necesita personas y una iglesia llena de la Presencia de Dios.
Cuando vivimos llenos del Espíritu:
Tenemos dirección
Caminamos con propósito
Llevamos vida a otros
Somos luz en medio de la confusión
Una invitación para hoy
Dios sigue buscando personas que lleven el cántaro, personas que no solo hablen de Él, sino que caminen con Él.
Ser llenos de la Presencia de Dios no es un lujo, es una necesidad diaria.
Es esa Presencia la que transforma corazones, familias y generaciones.
Que seamos reconocidos por una sola cosa: vivir llenos de Dios.