El ADN es el encargado de conservar el material genético de cada ser humano, alberga enormes cantidades de información y define el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos.

Esta información genética pasa de padres a hijos de generación a generación; y es de esta forma que los hijos heredan rasgos físicos y cualidades de sus progenitores.

De igual forma existen rasgos en la personalidad de cada ser humano que son heredados. Algunas veces son conductas, hábitos o inclinaciones que pueden ser constructivas o destructivas.

En 2 Crónicas 34:1-2, 31 dice:

1 De ocho años era Josías cuando comenzó a reinar, y treinta y un años reinó en Jerusalén.

2 Este hizo lo recto ante los ojos de Jehová, y anduvo en los caminos de David su padre, sin apartarse a la derecha ni a la izquierda.

31 Y estando el rey en pie en su sitio, hizo delante de Jehová pacto de caminar en pos de Jehová y de guardar sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo su corazón y con toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro.

El ADN en la vida de Jacob

Cuando Isaac ya estaba viejo, llama a Esaú para bendecirlo, pero al escuchar Rebeca, le pide a Jacob que se haga pasar por su hermano, engañara a su padre y pudiera así recibir la bendición. Esaú estaba muy enojado y buscaba a Jacob para matarlo. Así que tuvo que huir a donde su tío Labán, y allí su tío lo engaña dándole la esposa que no era, luego cambiándole el salario varias veces.

Esa era la historia inicial de Jacob, era un engañador y era engañado. El problema de Jacob, era un problema de ADN, era un problema heredado, porque fue Rebeca la que le insinuó a Jacob hacer el engaño, y cuando huye fue el hermano de Rebeca quien lo engaña. El engaño venía por el ADN materno, venía de la tierra de Harán, pero él también tenía del lado del papá el ADN de un hombre espiritual, un hombre consagrado y llamado por Dios.

Se presenta una batalla, cuando él regresa de nuevo a Canaán después de 20 años, su hermano oye que él viene con 400 soldados para matarlo, así que Jacob comienza una lucha y comienza a utilizar la astucia, envía una serie de regalos para apaciguar su ira. Luego manda un segundo grupo con 200 ovejas y 20 carneros, luego 20 camellas paridas y 40 vacas, 10 novillos, etc… Estaba utilizando el ADN materno, el del engañador, el de la astucia.

Pero entiende que esa no es la respuesta, así que se va a un lugar solo a orar, a clamar a Dios y buscar Su bendición, y en esa batalla, Dios le cambia el nombre de Jacob por Israel, ya no más engañador, desde ahora un príncipe con Dios.

El ADN

También en el ADN viene la maldad, las inclinaciones, las tendencias espirituales, las tendencias morales, por eso, le dice Esteban a los Israelitas: Duros de cerviz como vuestros padres, tienen la misma herencia de ellos, y nosotros tenemos la obligación de escoger, quien va a reinar en nosotros, que clase de ADN vamos a manifestar.

Ezequiel 18:14 dice

Pero si éste engendrare hijo, el cual viere todos los pecados que su padre hizo, y viéndolos no hiciere según ellos; el hijo puede decidir qué es lo que quiere heredar de sus padres. Ciertamente no puede cambiar su apariencia física heredada, pero sí puede escoger lo mejor.

El rey Josías no tenía un buen modelo de padre ni de abuelo, Josías era el hijo del Rey Amón que por dos años reinó, pero era perverso y era el nieto del rey Manasés el más malo que ha tenido el pueblo judío, se excedió en hacer lo malo, hizo extraviar la nación, hizo más mal que las naciones que Dios había destruido; pero un niño de 8 años, decide no ser como su papá, ni como su abuelo, sino ser como su antepasado el rey David y no se apartó ni a la derecha ni a la izquierda de seguir a Dios con todo su corazón.

No hay excusa, si tú dices: Mis papás son malos, rebeldes, impíos, no tienes porqué abrazar ese ADN, si dices es que estoy en medio de malas personas, habito en medio de pueblo de habla inmunda, estoy bajo la presión de un grupo. Debes saber que tú eres la sal de la tierra, la luz del mundo, y Jesús espera que nos parezcamos a Él. Es hora de decidir, si un niño de 8 años escogió entre la iniquidad de sus padres o la fe de sus antepasados y escogió andar en los caminos de David, es el tiempo de decidir ser imitadores de Cristo.

                             

                                 ¿Cuál es el camino para cambiar tu ADN?

1.     Se convirtió al Señor de todo corazón:

2 Reyes 23:25 No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual.

No es una parte de ti y una parte de él, es de todo corazón.

2.      Escoger:

Tomar lo mejor de nuestros padres. El rey Josías no conoció al rey David, pero oyó hablar de él, de su fe, de su pasión, el hombre que fue lleno del Espíritu Santo toda su carrera. Él decidió tomar lo mejor y desechar lo malo de sus antepasados.

Al igual, nosotros podemos identificar lo malo que hay en nuestros padres, no para juzgarlos, sino para desecharlos: el mal carácter, la inclinación a lo inmoral, la soberbia, la tibieza, la incredulidad.

Toma lo mejor, porque todos tienen cosas buenas, hasta el más perverso tiene cosas buenas y todos tienen cosas malas. Ese es un trabajo de ingeniería genética espiritual.

Desechar lo malo y tomar lo bueno.

3.      Pacto de fidelidad a Dios:

El rey se puso de pie e hizo delante de Jehová un pacto de caminar en sus caminos, de guardar sus estatutos y mandamientos con todo su corazón y toda su alma, poniendo por obra las palabras del pacto que están escritas en la Biblia.

Eso es lo que el apóstol Pablo dice: Desechen al hombre nuevo y vístanse del hombre nuevo creado según Dios

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                                                        ADN ESPIRITUAL

Hay otro ADN que viene a nosotros y es el espiritual, el ADN de nuestros líderes espirituales.

Hebreos 13:7 Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe.

Imitar la fe de sus pastores.

Hay un ADN que cambiar, es momento de hacer ingeniería genética espiritual, abrazar lo bueno y sacar lo malo, vivir conforme a Cristo y ser imitadores suyos.