Es tiempo de renovar nuestro pensamiento, tenemos una lucha con una naturaleza vieja, de esclavos, ya que por el pecado fuimos esclavos de satanás, hasta que Cristo nos redimió y nos hizo libres.

La mentalidad que teníamos era de fracaso, derrota, tercermundistas, somos ignorados por el mundo, a nadie le importa lo que pueda pasar con una ciudad desconocida de América Latina, esa era la mentalidad que traíamos del mundo. Pero Jesús nos dio una nueva naturaleza a todos nosotros, a cada creyente, una mentalidad de triunfo, Él nos lleva de triunfo en triunfo, una mente como la de Cristo, una mentalidad como hijos de Dios, una mentalidad de milagros.

En las dos últimas décadas, la iglesia y los predicadores son criticados porque hablan de abundancia y de prosperidad, son criticados porque muchos tienen la mentalidad de la religión, en la cual, el ser pobre es ser santo.

La Biblia dice: “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” 2 Corintios 8:9.

“Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” 3 Juan 1:2. La Biblia enseña que así como prospera nuestra alma, prosperarán todas las cosas.

A Josué le dijo: “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” Josué 1:8.

“Sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” Salmo 1:2-3.

Avanzar y prosperar es mentalidad de Dios

Lo mejor que puedes hacer es acercarte a la Biblia y leerla renunciando a la mentalidad de esclavos, y dejando que el Espíritu de Dios nos la enseñe.

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” Mateo 7:11

Job, al final, después de toda su prueba, entiende que Dios todo lo puede, todo lo conoce, y que es sabio y se arrepiente, y al hacerlo, Dios le restituye la salud y le devuelve al doble todo lo que había perdido.

La prueba de Job fue un empujón para que como iglesia podamos entender que todas las cosas Dios las tiene bajo control y son para nuestro bien, es el empujón hacia arriba solamente.

Jonatán el hijo del rey Saúl, cuando los filisteos los rodearon y sacaron todo su armamento 30.000 carros, mientras que Israel tenía sólo 2 espadas, pero Jonatán le dice a su paje de armas: “sígueme, porque quizás Dios hará algo”, tenía mentalidad de milagros. ¡Quizá haga algo Jehová por nosotros!

Cuando rompen el techo de la casa de Pedro y bajan un paralítico, eso es mentalidad de milagros.

La mujer del flujo de sangre, se abrió paso entre la multitud, porque sabía que si lo tocaba iba a ser sana. Eso es mentalidad de milagros, fue sana y fue salva.

Cuando Lázaro estaba enfermo y sus hermanas enviaron a buscar a Jesús (Eso es una oración) Y Jesús no fue, en nuestra mentalidad diríamos, ya Dios no nos ama, no contesta nuestras oraciones y nos pondríamos a llorar. Lázaro se fue enfermando y enfermando hasta que murió, lo enterraron, y al cuarto día aparece Jesús, y María viene a él y le dice que si Él hubiera estado su hermano hubiera sido sanado, pero Jesús le dijo que Lázaro resucitaría, pero no se refería a la resurrección de los muertos, que fue lo que ella pensó. Sino que Él dijo: “Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”.

Luego viene Marta y le dice lo mismo, pero Jesús le dijo: “No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios”, fue oró por Lázaro y lo resucitó.

Muchos tienen sus sueños muertos y ya le pusieron la lápida encima, pero la orden del Señor hoy es: “Quiten la piedra”, Él va a resucitar los sueños.

Nadie va a mover la piedra, a menos que tenga mentalidad de milagros. Sueños sepultados, esperanzas perdidas, la orden hoy es: “Quiten la piedra”