Ya comenzó el Seminario para la familia y hemos aprendido muchísimo, aquí te queremos hacer un rápido resumen de la primera conferencia, específicamente enfocada en los hijos, su crianza y la honra a los padres.
Instruir a los Hijos:
Es muy importante enseñar a los hijos la palabra de Dios con el ejemplo, porque esto traerá bendiciones y protección para la familia. Abraham fue amigo de Dios, y una de las características del gran patriarca era que enseñaba a sus descendientes a amar y honrar al Señor.
Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él. Génesis 18:19
Cuidado de los Ancianos:
Hoy en día en algunos países los hijos salen de casa a temprana edad y cuando sus padres son mayores, la solución más rápida es enviarlos a un ancianito y olvidar la gran cantidad de esfuerzos y cuidados que ellos hicieron por sus hijos cuando eran pequeños. Los ancianos son muy valiosos, y la honra también significa ayudar a los padres económicamente cuando ellos ya no pueden valerse por sí mismos, estar pendientes de ellos y valorarlos.
Modelos de Conducta:
Todo joven necesita a gritos modelos de conducta, personas que con su buen ejemplo les guie a seguir a Dios y ser personas de bien en medio de la sociedad, todo niño y joven requiere este tipo de liderazgo en todas las área de su vida. Cuando los niños no tienen buenos modelos de conducta, adoptan características erróneas.
Disciplina:
Es muy importante corregir a los hijos cuando hacen algo mal. Al recordar la historia bíblica del sacerdote Elí, podemos entender que la disciplina guarda el alma de los hijos y los aparta del mal camino. Así mismo, la disciplina les ayuda a crear buenos hábitos desde pequeños.
Valores desde Pequeños:
El corazón de los niños es suave y tierno, para que con mucho amor y cuidado les ayudemos a moldear para los grandes planes que Dios tiene con cada uno de ellos.
Traer a Dios a cada hogar, transformará cada familia y la presencia del Espíritu Santo traerá vida, alegría y un sinfín de bendiciones para ellos y para las futuras generaciones.