Conferencia # 8 Pastor Ricardo Rodríguez – Él reposa sólo donde están Sus amigos

Con esta tremenda predicación del Pastor Ricardo Rodríguez, se dio cierre al Congreso Mundial de Avivamiento. Fue un mensaje lleno de unción, quebranto y una promesa de parte de Dios para los miles de Pastores y líderes asistentes. Dios planeó los avivamientos para que duren por generaciones, por eso, es que esta promesa es para ti:

“El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre” Isaías 59:21.

¿Sabías que Jesús nació en Belén, creció en Nazaret, pero fue en Capernaum, donde plantó Su ministerio y la llamó Su ciudad? Él lo hizo así, porque en esta pequeña población de Galilea lo escuchaban por días enteros, querían oírlo, tocarlo y se agolpaban para verlo, ¡Tenían hambre de Él!

Al igual, Dios quiere hacer reposar Su Espíritu entre nosotros, está buscando un lugar donde Él encuentre refresco, uno en el que pueda reposar, quedarse y establecerse; un lugar que como Capernaúm, Él pueda llamar: “Su ciudad”.

Por eso, si tú quieres que el Espíritu de Dios no solamente pase por tu lugar, sino que Él more y pueda reposar allí, debes saber que Él habita donde tienen hambre de Él, lo aman y lo desean con desesperación. Capernaum significa la ciudad de “naum”, la ciudad de la consolación, y eso es lo que Dios quiere hacer con tu vida, con tu casa y con tu iglesia, que sea como capernaum, un lugar de consolación.

El Espíritu Santo únicamente reposa donde están Sus amigos.

¿Quieres ser amigo de Dios? Mira lo que Él te dice hoy: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” Juan 15:14-15.

Escúchalo sólo a Él, no te acostumbres a Su presencia y harás que Su Espíritu habite contigo, en la casa de Sus amigos.

 

 

¡Que tu casa sea casa de Sus amigos!

¿Sabías que Jesús nació en Belén y creció en Nazaret, pero aun así, a ninguna de estas ciudades las llamó Su ciudad? En cambio, a una pequeña población de Galilea, a Capernaum, a esta sí la llamó Su ciudad.

Y tal vez te preguntarás, ¿entonces dónde vivía Jesús? Pues bien, fue precisamente en esta pequeña población, en la casa de Simón Pedro, donde Él reposaba, y donde plantó Su ministerio.

Marcos 2:1 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.

Desde siempre hemos visto como Dios ha querido caminar con el hombre, Él quería caminar con Israel, la nube, representaba la Gloria de Dios, Su presencia maravillosa. Él estaba feliz caminando entre Su pueblo, moviéndose entre ellos, pero eran rebeldes, siempre se estaban quejando y rebelándose contra Dios, hasta que Él mismo se volvió enemigo de ellos.

Y es que hay tres tipos de personas, las cuales alejan a Dios, que hacen que Él se aparte, y son la gente que está llena de tradiciones que aun van por encima de las Escrituras, gente incrédula que siempre le resiste, y gente rebelde.

 Isaías 63:9-10 En toda angustia de ellos él fue angustiado, y el ángel de su faz los salvó; en su amor y en su clemencia los redimió, y los trajo, y los levantó todos los días de la antigüedad. Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.

Entonces, en este punto, tal vez te preguntes, entonces ¿por qué Capernaum?, ¿por qué la casa de Pedro?, pues bien, en esta ciudad, la gente pasaba días enteros escuchándolo, sin comer, y no les importaba, porque tenían hambre de Él. Ellos se agolpaban para oírlo, todos querían oírlo, tocarlo y por esto, le tocaba subirse a la barca alejarla de la orilla, y desde allí predicarles.

 

En cuanto a Pedro, él le dio todo a Jesús, le pidió la barca y se la dio, aunque tuvo luchas y lo negó, fue el único de todos los discípulos que no salió corriendo, sino que lo siguió de lejos, Pedro dio su vida por Jesús, en su casa, Jesús era amado y deseado.

 

Dios reposa en la casa de sus amigos, por eso está en Avivamiento, porque es casa de sus amigos. Él está diciendo que va a habitar donde los que lo buscan, los que lo desean, los que lo anhelan y los que lo obedecen.

 

Así que es tiempo de que te levantes con determinación y le digas: “Señor, quiero que mi casa sea casa de Tus amigos”.