¿Alguna vez has sentido que hay algo que te impide avanzar hacia las bendiciones que Dios tiene para ti? A veces nos enfocamos tanto en los grandes problemas externos que olvidamos revisar lo que sucede en nuestro corazón.

Dios desea manifestar Su gloria en tu vida y en tu familia, pero Él nos pide algo fundamental: que pongamos nuestro corazón en orden.

Tu corazón es el camino para Su gloria

Piensa en que Dios quiere llevarte a un lugar de abundancia y paz, pero el camino está lleno de obstáculos que tú mismo has permitido.

La Biblia nos muestra que Dios tiene planes hermosos para nosotros, tal como lo prometió hace mucho tiempo: "Aquel día que les alcé mi mano jurando así que los sacaría de la tierra de Egipto a la tierra que había provisto que fluye leche y miel la cual es la más hermosas de todas las tierras", Ezequiel 20:6.

Sin embargo, para entrar en esa tierra de leche y miel, es necesario que decidas hoy mismo sacar de tu vida todo aquello que te contamina. No permitas que el descuido te aleje de lo mejor que Dios ha preparado para ti.

¿Qué es lo que está deteniendo tu bendición?

A menudo nos cuidamos de no cometer “pecados graves”, pero descuidamos cosas que a nuestro parecer son pequeñas, pero que terminan por derribar nuestras vidas. Pecados como la envidia, la murmuración, el orgullo o la queja son como pequeñas grietas que, con el tiempo, pueden destruir lo grande que el Señor tiene para ti.

Es momento de que hagas un alto, seas sincero contigo mismo y con Dios. Como dice la Escritura: "Voz que clama en el desierto preparad el camino a Jehová enderezad las calzadas en la soledad a nuestro Dios", Isaías 40:3.

Dios te pide poner en orden tu vida

Decide pedirle perdón al Señor, suelta la amargura y permite que el Espíritu Santo guíe cada uno de tus pasos. No intentes cambiar por tus propias fuerzas; eso solo te llevará al cansancio. En lugar de eso, acude al Espíritu Santo y dile: "Señor, hazme de nuevo". Permite que Dios sea el Alfarero que tome tu vida.