El amor de Dios no se puede describir con palabras

Mauricio Martínez se sentía sin propósito en la vida luego de haber perdido a sus padres y hermano, lo cual le indujo a una profunda depresión que le llevó a refugiarse en el alcohol, hasta que tuvo un encuentro con el Señor.

Tras la pérdida de su familia en tan solo siete meses, Mauricio se sentía devastado, sin fuerzas y encerrado; el licor era su única compañía y fue ahí cuando invitado por un amigo llegó al Centro Mundial de Avivamiento.

La reunión transcurría con normalidad y Mauricio observaba todo con detenimiento, los cánticos de adoración a su parecer eran agradables y dulces, la forma como las personas adoraban le impactaba, pues cada uno estaba concentrado de corazón adorando al Dios vivo.

La música armonizaba con la quietud apacible del entorno, las personas con sus ojos cerrados clamaban por sus necesidades, fue ahí cuando el pastor Ricardo dio una palabra de ciencia donde dijo: “aquí hay una persona que de niño fue consagrada a los ídolos”. Enseguida Mauricio no sabe por qué sintió una convicción profunda y pensó en su mente, “soooy yooo”, mientras el Pastor Ricardo prosiguió diciendo que pasara al frente.

“sentí deseos de correr hacia adelante, no tuve temor, alguien me impulso” añadió Mauricio con lágrimas en sus ojos

Y cuando llegó allá al ser ministrado por el pastor Ricardo sintió que sus manos comenzaron a adormecerse, luego le sudaban y por último experimentó un fuego por todo su cuerpo que le producía ganas de llorar de amor.

A partir de ahí pudo volver a dormir bien, comenzó a sentirse tranquilo, “a veces miro hacia arriba y no lo puedo comprender, siento un amor diferente al humano, este, es de felicidad como si yo fuese un niño pequeño que está siendo consentido, pero en un a una escala inmensamente grande, no lo puedo explicar”, agregó Mauricio.

Después de esta experiencia, nunca más sintió deseos de beber alcohol, ahora su economía trascendió y todo está floreciendo a su alrededor.

Así es entregarle tu vida a Dios después de haber robado – Una segunda oportunidad de vida

A los trece años Juan David dejó de estudiar por voluntad propia, se perdió en el mundo, y las drogas destruyeron su vida profundamente. Lo que no sabía era que Dios tenía un plan único para él.

A la mitad de su juventud fue internado en una correccional de menores, a los 17 años. Sus padres no estuvieron presentes con él y de allí el fruto de diferentes vacíos emocionales y personales que no lograba llenar con nada. Sin una esperanza fija para su vida, no le quedaba más que resignarse a seguir el camino que le tocaba, pero Dios empezó a obrar en su corazón de una manera inesperada.

En aquel internado habían personas que le compartieron del Señor, cada noche, antes de acostarse, los hacían orar, y de esta manera se fue creando un hábito que iba grabándose en su interior, pero al terminar el plazo de estar en ese lugar, cayó nuevamente; se sumergió más en el mundo de las drogas y empezó a robar. Una de esas veces, en las que estaba robando, casi le disparan, un amigo suyo vio como la bala le pasó por un lado, pero eso no lo detenía para seguir en esos pasos.

En uno de esos robos lo atraparon y pensó que lo iban a meter a la cárcel porque le había robado a una señora en la calle. Después de haber hecho el respectivo proceso con la policía llegó el esposo de la víctima, y cuando iban a legalizar la denuncia este hombre paró todo y le empezó a preguntar cosas a Juan David, dentro de ellas, le hizo una propuesta:

“Si no te denunciamos, prométeme que le vas a entregar tu vida al Señor, no queremos que te vaya mal en la vida”.

En el peor momento de la vida de Juan David, Dios llegó manifestando su amor y su misericordia; levantó su mirada al cielo y solo pudo darle gracias y decirle: Gracias Dios porque te acordaste de mí. Él no entendía nada, pero sabía que el plan del Señor se estaba haciendo realidad en su vida. Desde ese momento empezó una restauración con el Señor, y el hecho de entregarle su vida, lo transformó por completo; su manera de pensar, de vivir, de actuar, ahora es diferente y sabe que hoy se encuentra viviendo, literalmente, en la misericordia de Dios.

Actualmente Juan David se congrega en el Centro Mundial de Avivamiento y su vida es resplandeciente, sus padres ahora lo apoyan en todo lo que emprende y sabe que este testimonio de salvación puede contarlo con orgullo, sabiendo que Dios le ha dado una segunda oportunidad y no la va a desaprovechar. Ciertamente las drogas no pudieron con él y si hay alguien con una lucha o problema similar que esté leyendo este testimonio, recuerde que Dios puede darle una segunda oportunidad.

Cinco veces más

BLOG AVIVAMIENTO: Mauricio nos acompaña desde Duitama, una ciudad intermedia, como dice él, bienvenido.

MAURICIO PINZÓN: Gracias por la invitación

BLOG AVIVAMIENTO: ¿Desde qué año llegaste a la iglesia y cuéntanos cuál fue tu primer milagro?

MAURICIO PINZÓN: Yo llegué a la iglesia en el 2011… Yo sufría de mareos, nunca se supo qué era, pero los exámenes no salían muy bien, jamás sentí cuando me sanó el Señor pero sé que me sanó porque nunca mas me volví a sentir mal y ahora los exámenes me salen bien.

BLOG AVIVAMIENTO: ¡Felicitaciones! Pero no todo quedó ahí, ¿qué mas te dio el Señor?

MAURICIO PINZÓN: El Señor me regaló un apartamento, fue cero deuda, literalmente no tuve que dar ni un peso por el apartamento

BLOG AVIVAMIENTO: ¿Hiciste alguna ofrenda?

MAURICIO PINZÓN: Sí, había llevado un voto al altar y Dios me sorprendió.

BLOG AVIVAMIENTO: Definitivamente esto es Dios, cuéntanos ¿qué mas te dio el Señor?

MAURICIO PINZÓN: Desde Duitama le pedimos al Señor lo inesperado y como a los tres días de esa palabra (que predicó el pastor) me llamaron de un trabajo en el que gano cinco veces más de lo que ganaba antes.

BLOG AVIVAMIENTO: Cinco veces más, ¡impresionante! definitivamente Dios sabe sorprendernos.

MAURICIO PINZÓN: Sí, mi Dios es todopoderoso y sabe sorprendernos.

BLOG AVIVAMIENTO: Gracias por contarnos tu testimonio y nuevamente felicitaciones.

MAURICIO PINZÓN: Gracias a ustedes, bendiciones.

“Que ya no sea yo, sino tú en mi vida”

BLOG AVIVAMIENTO: Hoy estamos con Alejandra Gutiérrez, una joven que se congrega en Avivamiento desde su adolescencia, bienvenida Alejandra.

ALEJANDRA GUTIÉRREZ: muchísimas gracias

BLOG AVIVAMIENTO: ¿cuántos años tienes?

ALEJANDRA GUTIÉRREZ: 18 años

BLOG AVIVAMIENTO: Es un gusto tenerte en el blog Avivamiento pero cuéntanos, ¿Qué ha hecho el Señor en tu vida?

ALEJANDRA GUTIÉRREZ: Me congrego desde hace 6 años, todo este tiempo ha sido una transformación para mi vida, pero les puedo decir con completa seguridad que este domingo, que fue la última reunión que tuvimos, marcó mi vida para siempre.

Me impactó muchísimo cuando el pastor nos habló de Gales, él decía que ese gran avivamiento fue por jóvenes y que el mayor de ellos tenía 26 años, y me impactó porque sé que somos esa generación Josué, que el mundo sepa que somos totalmente diferentes.

BLOG AVIVAMIENTO: Tuvimos una reunión muy especial y sabemos que el Señor hizo cosas nuevas en los jóvenes, ¿qué pasó en tu corazón?

ALEJANDRA GUTIÉRREZ: Yo oré, Señor quiero ir detrás de ti y entendí que Él lo es todo, que Él lo llena todo, pude hacer barbecho en mi corazón y decirle:

“Señor estoy cometiendo esto que sé que no te agrada, pero lo quebranto y te pido que ya no sea yo, sino tú en mi vida”.

BLOG AVIVAMIENTO: Tú eres uno de los miles de casos de jóvenes que el Señor tocó durante el Servicio de Avivamiento, y en tu caso eres servidora, pero ¿qué le puedes decir a cada joven que te lee a través de este blog y que apenas está empezando a conocer del Señor?

ALEJANDRA GUTIÉRREZ: Bueno, que deberíamos poner nuestros ojos solo en Jesús, decirles que no se apasionen por las cosas del mundo, que se enamoren de Jesús, que busquen al Señor porque así como Él tocó mi vida también lo hará con ellos.

BLOG AVIVAMIENTO: Muchísimas gracias Alejandra por contarnos cómo recibiste la unción que el Señor dio el domingo a los jóvenes de Avivamiento.

ALEJANDRA GUTIÉRREZ: Muchísimas gracias a ustedes.

“Sentí como un aíre acondicionado en mi hombro”

BLOG AVIVAMIENTO: Hoy estamos con Jairo Cárdenas, se congrega con nosotros desde el 2005, bienvenido.

JAIRO CÁRDENAS: Gracias, muy amables

BLOG AVIVAMIENTO: Sabemos que llegó de un país vecino y cuando regreso de ese país no fue muy fácil, ¿es verdad?

JAIRO CÁRDENAS: Si, cuando salí de Colombia debía unas tarjetas de crédito, cuando regresé venía sin dinero y los intereses de las tarjetas habían subido mucho.

BLOG AVIVAMIENTO: Un viernes usted estaba en el servicio y recibió una llamada, ¿quién era y qué le dijeron?

JAIRO CÁRDENAS: Un día me llamaron del banco, yo no tenía trabajo, ni plata, nada, acababa de llegar al país, tenía un dinero pero decidí levantar un voto y en diciembre el pastor dijo que dobláramos la ofrenda, yo lo hice, lo tomé con mi esposa, dimos cuatro veces lo que íbamos a dar y Dios ha sido fiel, yo fui al banco al que le debía y me dijeron usted no está reportado en datacrédito, usted no le debe nada al banco.

Yo sentí un aire acondicionado en mi hombro que me dijo: “tranquilo, fui yo”, – y le dije al del banco: “mi papá pagó la deuda”.

BLOG AVIVAMIENTO: Cuando le contó a su esposa ¿qué dijo?

JAIRO CÁRDENAS: Impactada, de verdad, solo fue el Señor.

BLOG AVIVAMIENTO: Impactante de verdad el Señor responde.

JAIRO CÁRDENAS: Sí, amén, así ha sido, también vine y levanté otro voto y me llamaron de una empresa que no conocía y me dieron dos contratos en aviación, ese tipo de contratos son muy peleados, los pensionados los buscan, otros esperan las palancas y ahora yo tengo no uno sino dos contratos.

BLOG AVIVAMIENTO: Felicitaciones por lo que Dios ha hecho.

JAIRO CÁRDENAS: Gracias ha sido Dios, solamente Él y sé que viene más.

Dios es experto en convertir el caos en una bendición inesperada

Diana, una mujer cabeza de familia, con 3 hijos y proveniente del Urabá Antioqueño, llegó a la ciudad capital en el 2010 y lo inesperado llega con el extravío de su hija mayor de 12 años, quien padecía de discapacidad cognitiva, situación que Dios usó para cambiar su vida.

Procedente del Urabá Antioqueño, una región ubicada sobre el mar Caribe y con diversidad cultural, llegó Diana a la ciudad de Bogotá, interior del país, a trabajar arduamente para sacar sus tres hijos adelante. Debía laborar jornadas de hasta 12 horas y todo valía la pena por ellos, hasta que un día se fue a comprar unas cobijas para su estadía en la ciudad capital y fue ahí donde una pareja de esposos le invitó a la iglesia.

Por ese tiempo conoció a Fernando con quien entabló una relación de compromiso, en él encontró un apoyo. A los pocos días Diana vino a la iglesia se sentó en la tercera fila delantera del auditorio y le gustó muchísimo, pero terminada la reunión se fue y no quiso volver, pues en el momento no era su prioridad.

en el 2010 ya convivía con Fernando y el día oscuro llegó a su vida, pues recibió noticias por parte de la monitora de su hija de 12 años, diciéndole que la niña se había extraviado, fue ahí donde ni la policía de infancia y adolescencia con sus influencias, ni ninguna otra persona podía ayudarla en una ciudad de 7 millones de habitantes donde no conocía a nadie.

Pasaban las horas y no había noticias de la niña, las autoridades le dijeron que tenían que resolver otros casos y que si sabían algo de su hija le avisarían; fue ahí donde vino el punto de quebrantamiento para Diana, quien sentía que el mundo se le venía encima, no sabía si ir a la derecha o a la izquierda, pensamientos minaban su mente, una niña de 12 años con discapacidad cognitiva, con una mente de una pequeña de cinco años, deambulando de un lado para otro sin saber a dónde ir.

El tiempo se hacía cada vez más largo, eran las nueve de la noche y Diana decidió ir donde aquellos esposos cristianos que un día le había invitado a Avivamiento, se sentó en una silla y le dijo a Dios:

“Señor devuélveme mi hija, yo te prometo que te voy a entregar mi vida, haré lo que tú quieras, como quieras y donde quieras, pero devuélvemela” sostuvo Diana.

A los cinco minutos la llamaron contándole que un taxista había llevado a la niña a su casa; al instante Diana supo que Dios le había respondido y supo en su corazón cuán real era Dios.

El taxista cuenta que encontró la niña debajo de un puente, la recogió y la pequeña le dio instrucciones precisas para que la llevara de vuelta a casa; a lo que Diana atribuye un milagro, pues ni ella conocía bien Bogotá, mucho menos una menor con discapacidad cognitiva.

A partir de ahí empezaron a venir a la iglesia, el Señor les ministraba durante cada reunión de manera muy especial y ahora ellos valoraban la omnipresencia y poder de Dios; pues Él comenzó a bendecirles liberando a Fernando del cigarrillo, alcohol y drogas; Diana, por su parte, echó raíces y eso les dio un crecimiento espiritual más rápido.

Actualmente ya están casados por la iglesia, el verdadero amor llegó a su hogar, el Señor les regaló un bebé como sello de su unión y su familia está agradecida, pues la niña con discapacidad, actualmente tiene 18 años, sirve en Army y ha mejorado notablemente.

Una familia fiel y apasionada por Dios que está dando fruto en el Avivamiento.

Avivamiento es mi lugar en el mundo – Testimonio de los pastores Salinas

Los pastores Salinas y su familia al igual que muchos siervos de Dios, pagan un precio muy grande por estar en Bogotá-Colombia recibiendo de la unción y de la gloria del Espíritu Santo que los cautivó y los transformó desde el primer momento que la percibieron.

El fruto que han podido ver desde que empezaron a sumergirse en las aguas del Espíritu Santo que fluyen en este lugar ha sido más que evidente, su Iglesia Tierra de Avivamiento en HurlinghamBuenos Aires ha sido testigo fiel de esta obra, pues el crecimiento ha sido exponencial, la restauración y la restitución en cada área no tardo en llegar, la familia pastoral sedienta y apasionada, sus ovejitas avivadas y lo más importante esa comunión con el Espíritu Santo estrecha y ferviente más que nunca.

Han sido 30 años del ministerio de los pastores Samuel y Victoria Salinas, de los que pueden recordar los inicios con alegría, pues estaban bajo el poder y la guía del Espíritu Santo, sin embargo, no paso mucho tiempo para que llegaran las grandes pruebas, y a causa del dolor, la traición, la injusticia y otros factores más, se fue apagando ese fuego y enterrando la visión.

Aunque siguieron la obra, todo era más difícil, ellos tenían hambre, sabían que estaban secos y a la vez que necesitaban un toque celestial, necesitaban las aguas del Espíritu para vivir; una prueba en la salud de la pastora Victoria fue el instrumento que Dios usó para que ellos conocieran del Avivamiento.

Fueron 4 meses en los que la pastora Victoria estuvo postrada en una cama, los diagnósticos eran cada vez peores y a nivel emocional, psicológico y ministerial todo empeoraba, una noche viendo televisión, se toparon con el programa Él Puede Hacerlo de Nuevo, de los pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez; de inmediato la unción vino sobre ella y su familia, desde entonces empezaron a escuchar todo el tiempo las prédicas, la música, en pocas palabras sus corazones quedaron enlazados con el Avivamiento, hasta que de manera sobrenatural el Señor hizo la obra y la sano completamente.

Ellos eran los Zaqueos del Congreso 2015, aquellos pastores que se veían pequeños y sin vida, pero que una vez pisaron territorio colombiano volvieron al cauce del Espíritu Santo, comenzaron a VIVIR y a arder en fuego.

Hoy son fieles seguidores del Avivamiento, desde el más pequeño hasta el más grande de su congregación y de su familia disfrutan todo el tiempo de la música, la adoración, la alabanza, las predicas y hasta en sus propias reuniones comparten la ministración y la palabra que el Espíritu Santo le entrega a los pastores Rodríguez en Bogotá.

Una vez más vienen por el fuego de Dios, vienen con hambre y pasión, solo sabemos que se irán saciados a su nación y que llevarán de la gloria de Dios a muchos más.

 

  • ¿Qué paso cuando conocieron de este Avivamiento? – Pastor Samuel Salinas

 

  • ¿Por qué razón otros deberían venir a este Congreso? – Pastora Victoria Salinas

 

  • ¿Cómo fue la experiencia al llegar por primera vez al Congreso Mundial de Avivamiento? – Jonathan Salinas

 

Cada año quiero estar acá, dejaría el trabajo, lo dejaría todo para venir, aunque sea un día. Solo puedo decir este Avivamiento es mi lugar en el mundo” – Afirmó Jonathan Salinas.

 

El Avivamiento sigue impactando a los pastores asistentes

Después de una gran inauguración y dos reuniones cargadas de unción el día de ayer, viernes 23 de junio, en la cual miles de pastores de otras naciones fueron bendecidos con las prédicas de los pastores Ricardo y Juan Sebastián Rodríguez, todos esperan con ansias el fuego que Dios derramará en los próximos días.

El Pastor Lucas Galeano, de Resistencia el chaco (Norte de Argentina) afirma que lo que experimentó el día viernes fue algo totalmente indescriptible.

“Cuando el pastor Ricardo tomó el micrófono recibí primicias. El primer impacto del espíritu de lo que él recibió en el secreto yo lo recibí en el mío y me quebró completamente. Así que es una bendición estar aquí porque es apenas el primer día y esto sigue en aumento”.

El pastor Javier Rivas, de Argentina, tiene más de 20 veces viniendo al avivamiento y afirma que desde la primera vez que llegó a este lugar Dios cambió su entorno. Pero que esta vez el Señor iba a hacer algo sin precedentes y fuera de lo establecido.

“Fuimos tocados por el Espíritu Santo y nos dijo que viniéramos porque Dios iba a hacer algo precioso y sin precedentes. Por eso vinimos con grandes expectativas y sabemos que va a ser tremendo. Hasta el momento, con lo que estamos viviendo, estamos sintiendo todo lo que Dios ya va a hacer”.

Hoy inicia el segundo día de conferencia con los pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez con la que ya muchos se encuentran expectantes por todo lo que Dios hará.

No se necesita saber leer ni escribir, solo corazones dispuestos a llevar un avivamiento

Los pastores Juan Chi Luisa y María Cuzco provenientes de la provincia de Cotopaxi, república del Ecuador son dos indígenas de la comunidad Quechua; ellos vinieron al avivamiento 8 años atrás, tomaron radicalmente las enseñanzas de nuestros pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez y ahora tienen un avivamiento.

Mientras un grupo de siete personas se arrodillan afuera de la emisora de radio, en agradecimiento por llegar al Avivamiento, con denuedo y lágrimas en sus ojos, la pastora María le contó al equipo periodístico de Aviva 2, que cuando llegaron junto con su esposo en el 2007 a un congreso Mundial de Avivamiento, recibieron la unción y cuando regresaron a Ecuador, se fueron llenos de una pasión que acababa de gestarse en su interior puesta por el Espíritu Santo.

Esta pareja de indígenas comenzó a reunirse junto con su hijo y dos familiares más para ayunar y pronto el poder de Dios comenzó a manifestarse de manera desbordante con sanidades y liberación; el respaldo de Dios estaba allí, en medio de una pareja analfabeta, a los cuales no les importaba su condición, solo dejarse llevar por ese fuego que cada día comenzaba a crecer más y más, al igual que el volcán de Cotopaxi el más alto de su país que les vio nacer y crecer.

Así fue como comenzaron y hoy día se reúnen 700 personas en sus reuniones, las cuales tienen el sello del Espíritu, “Él se mueve como quiere, sana en el momento que lo considere, ya sea durante la adoración, la alabanza, ministración, aún en los momentos de quietud”, contó el pastor Chi Luisa.

Terminada la prédica oran por las prendas y las envían a los enfermos, los cuales casi todos en su totalidad reciben sanidad.

De esta manera han ido creciendo y no solo en número, sino en lo espiritual, pues ellos le dijeron a al Señor que los transformara y les hiciera vasos rendidos, así fue como comenzaron a aislarse en una montaña alta, sin importar la lluvia, la oscuridad de la noche, caminaban por sendas pedregosas, donde los obstáculos eran como nada, pero que para ellos valía la pena pagar el precio de encontrase con ese ser maravilloso que estaba trayendo, al igual que ese volcán de Catapaxi, una erupción de fuego en sus corazones, transformando vidas.

Pagar el precio valió la pena, ir a la una de la mañana a encontrarse con el Espíritu Santo les trajo vida, perdieron el temor a encontrase con fieras o toda clase de impedimentos que les pudiese detener, porque sabían que en la sangre de Jesús había poder, así lo dio a conocer el pastor ‘Juanito’ como le llaman sus ovejitas.

“Ahora me siento feliz de haber ido a la montaña, allí Él me formó un guerrero, me estaba enseñando, es bueno ser obediente” sostuvo el pastor Chiluisa.

Aman a los pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez, quienes les enseñaron acerca de la humildad, eso marcó sus corazones, saben que el ministerio se está moviendo con un gran Avivamiento y todo es por causa de Él.

Actualmente ya están construyendo su templo de 15 mil metros de terreno, un coliseo con lo mejor, ubicado al pie del volcán Cotopaxi donde personas necesitadas llegan hasta el lugar, esperando recibir un fuego especial, no precisamente volcánico sino uno poderoso, proveniente de la presencia de Dios.

En busca de la unción encontraron salvación

Una de las enseñanzas que siempre hemos recibido de los pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez está enfocada a entender que Dios no tiene nietos, es necesario que cada persona de manera individual acepte a Jesús como su único salvador, no basta con nacer en cuna cristiana, no basta con que los padres sean pastores, pues el único que puede dar un nuevo corazón es el Espíritu Santo, es ese toque divino el que lo transforma todo.

Esta es la historia de los pastores Carlos y Rosalía de Argentina, quienes por 7 años vivieron en carne propia una dura batalla que muchos creyentes y pastores han vivido al ver a sus hijos apartados del camino por el que quizá fueron instruidos toda la vida.

Fueron 7 años en los que lloraron, clamaron e intercedieron sin cesar, pues Diego, su hijo, quien estaba sumergido en el mundo, en las drogas, el alcohol y unido con malas amistades, era una prueba casi segura de alguien que no recibiría la salvación.

Los pastores Carlos y Rosalía no tenían otro sueño que ver a su joven hijo en el redil, involucrado en el ministerio, pero sobre todo con la certeza de salvación y de un nuevo nacimiento genuino. Aferrados a miles de promesas que Dios había enviado sobre ellos, siguieron peleando la batalla por su hijo y de igual manera asistiendo fielmente a cada Congreso Mundial de Avivamiento durante 5 años, ellos simplemente sabían que la unción que fluye en Bogotá, tarde o temprano quebrantaría el yugo que había en Diego.

En el congreso del año anterior, Fuego en mis Huesos, vinieron expectantes y llenos de pasión por la unción. En medio de su clamor y de una reunión reciben una palabra que dieron los Pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez, en la que el Señor les entrega la promesa que para el próximo congreso estarían de vuelta en Colombia, pero con su hijo completamente trasformado y renovado.

Aferrados a esta palabra regresaron a su nación y no paso más de un mes para que el sueño más grande de sus corazones se hiciera realidad, ellos vieron cómo durante ese año, Dios, de manera sobrenatural cumplió su promesa, vieron cómo esta unción y esta palabra que recibieron en Bogotá dio fruto de manera inmediata.

Hoy vienen con su hijo y su nuera quienes llenos de pasión, quebranto y gratitud están corriendo por el fuego y a la vez están sedientos por recibir más de esta unción que fluye de Bogotá para el mundo entero.

“Ocúpate de Dios, búscale, corre por la unción y Él mismo se encargará de cada uno de tus asuntos, el Señor responde al clamor de unos padres apasionados por Él, que saben oír su voz y que corren por el fuego”  – afirmaron los pastores argentinos.