Un viaje directo al corazón – Testimonio

Amparo tenía muchos vacíos en su alma, anidaba heridas y esperaba ser acogida abrazada y sanada por el Señor, a quien hacía ocho años había dejado de lado, para ir tras el mundo oscuro donde muchas trabajadoras sexuales, deben someterse a una vida que ellas no quieren llevar.

Inducida desde hacía ocho años por el padre de su hijo, llegó Amparo al mundo de la prostitución, donde no quería estar, “me despertaba cada día y le decía al Señor, sácame de este lugar, en ocasiones pensaba ¡Basta! , era demasiado complicado cargar el peso del dolor, rencor, experimentar la angustia de pensar en que me pasara algo malo, porque tenía 2 hijos pequeños por los cuales velar, era sentir desespero de pensar que me tenía que levantar y enfrentar otro día más que se hacía eterno”- sostuvo Amparo-
El llegar a casa era su refugio, de su corazón florecía un amor dulce para con sus hijos y se convertía en niña junto a ellos.

Llegó el momento en que se separó del papá de su hijo y comenzó una nueva relación con Andrés, un hombre que descubre su condición, pero que decide amarla.

“Mi vida emocional era inestable, no creía en los hombres y me costaba trabajo llevar una nueva relación porque mi corazón estaba roto y con la autoestima por el piso” –agregó Amparo-
Pese a que estaba perdida, le seguía clamando al Señor que la sacara de allí y luego pensaba que Dios no la escucharía.

Llega una difícil situación para Amparo, pues su madre muere y es ahí donde ella reacciona, toma la decisión radical por no volver a su labor diaria pase lo que pase, y sostiene:” fue una decisión difícil porque le estaba quitando el dominio a satanás que tenía sobre mi vida, pero estaba decidida a hacerlo pasara lo que pasara.

Decide contarle a su pareja acerca de ese secreto que ella con vergüenza guardaba, pero él ya estaba enterado y es ahí donde le brinda un hogar a ella con sus pequeñitos, le dijo que la amaba y que no recordaría su pasado porque ella valía mucho.

Pasaron procesos difíciles, pues él también llevaba una vida desordenada, pero su hermana le invitó a Avivamiento, donde la vida de Andrés fue transformada y fue así como Dios le usó para traer a su esposa a este lugar; ella al comienzo se resistía, pero decidió asistir por obediencia y Dios comenzó a cautivar su corazón a través de cada palabra que salía de nuestros pastores, “Cada promesa era magnífica y después no me quería ir “sostuvo.

El cambio fue radical para todos como familia, su esposo es el sacerdote, proveedor de la casa, ella se dedica a los niños y su mayor anhelo es poder rescatar para el Señor a muchas mujeres que están en esa condición que ella un día estuvo.

La semilla que llegó a ser un buen árbol

Natalia Aldana creció en una familia de creencias tradicionales, donde sus padres le suplían las necesidades básicas, pero no recibió el amor que necesitaba.
De esta manera, inició contando su historia en los estudios de Aviva 2, cómo a la edad de 15 años llevaba una vida desordenada rodeada de fiestas, licor y hasta trató de quitarse la vida en 4 ocasiones; lo cual tenía a sus padres preocupados, quienes, en medio de su confusión, le golpeaban, sin entender la actitud de su hija.

“Para mí la vida no servía, no le encontraba sentido a lo material, ni a los amigos entre otros. Recuerdo que me gustaba la música metálica y oía la voz del enemigo diciéndome que le sirviera, mientras la relación con mis padres cada día iba peor”
– dijo Natalia_

“Vivía en el Tolima y unas señoras iban a mi casa a hablarme de Dios y yo les echaba los perros, pues era anti religión y mucho menos eso de usar faldas largas con normas impuestas; sin embargo, sé que Dios tenía algo conmigo y yo no lo entendía”. -agregó-

De otra parte, su tío pastor iba a su casa con su esposa e hijos y le enseñaba la palabra. Para Natalia era extraño verles como compartían en unidad y amor, había algo especial en ellos; pero jamás imaginó que esa semilla daría su fruto. Un día viajó a la ciudad de Bogotá y su hermana mayor quien era cristiana le invitó a una iglesia; sin embargo, ella regresó a su pueblo y allí conoció a quien más adelante se convertiría en su esposo, proveniente del Centro Mundial de Avivamiento. Él la trajo a este lugar y aquí encontró las puertas de su salvación, ese ser maravilloso que llenó los vacíos de su alma, estaba aquí para darle la bienvenida y andar con ella un camino que la ha llevado a grandes victorias. Recibió liberación, sanidad interior “a veces no sabemos qué personas estén orando por nosotros, pero un día esa semilla brotará en un maravillosos fruto” y en mi caso, fue mi tío pastor quien se puso en la brecha por mí, aun cuando toda mi familia pensaba que ya no había nada que hacer por mí –Agregó Natalia-

Actualmente tiene 20 años, sirve en el Avivamiento y al finalizar esta entrevista concluyó diciendo que detrás de cada circunstancia hay un propósito, aunque a veces las personas no puedan entenderlo; es solo ir a la iglesia donde sin duda les recibirá un Dios real que transformara sus vidas a través de su amor.

La mejor palanca es el Señor  

Hoy tenemos un poderoso testimonio, se trata de María García, una joven de tan solo 24 años que ha visto la mano de Dios a su favor.

Blog Avivamiento: Bienvenida

María García: Muchas gracias por la invitación

BA: ¿Cómo conociste del Señor?

MG: Yo estaba en bachillerato, sufría de anorexia y en medio de todo venía a la iglesia, pero solo en épocas especiales, así que no recibía porque era muy escéptica.

BA: ¿Y cómo llegaste a ser anoréxica?

MG: Yo me sentía sola, me sentía vacía, tenía muchos huecos en mi vida, así que opté por dejar de comer y con el tiempo fui a psicólogos, pero solo el Señor me quitó ese vacío, Él fue el único que pudo llenar los vacíos de mi corazón y sanarme.

BA: Y en medio de esa situación ¿cuándo dijiste: Señor te necesito?

MG: Yo no tenía fe, pero un día vine, necesitaba un trabajo con prestaciones de servicios, un trabajo que fuera bendición, así que hice un voto, la verdad no creía, pero hice el voto y al mes el Señor me abrió una puerta en una empresa muy importante del país, allí tuve cuatro ascensos.

BA: Qué bendición, pero sabemos que hay mas cosas para contar…

MG: Conmigo todo era diferente, todos eran profesionales y yo no, todos tenía hijos, experiencia y yo no, pero siempre me tenían en cuenta, me preguntaban usted qué opina, siempre fue el Señor…

Me acuerdo que un día, hace como dos años me iban a echar y yo vine un viernes traje un voto al altar y al otro día me llamaron y me dijeron: te vamos a ascender.

BA: Definitivamente esto solo lo hace el Señor, pero cuéntanos ¿qué más pasó?

MG: Hace un tiempo quería un carro, oré, le dije Señor regálame un carro, yo lo iba a sacar con deuda, pero al domingo siguiente el pastor predicó de la deuda y supe que así no era, la verdad me fui triste a la casa porque ya no iba a tener mi carro como lo había planeado, pero decidí obedecer, levanté votos y al poco tiempo tuve mi carro sin deuda, como decimos en Colombia lo pagué uno sobre otro.

BA: El Señor te dio el trabajo, te dio ascensos, carro y ¿qué más te dio?

MG: En un servicio el Señor dio una Palabra, el pastor habló acerca de una empresa propia, yo siempre oraba al Señor para que me bendijera, di un voto en el altar y el Señor me regaló una empresa de embellecimiento automotriz, ha sido Él quién me ha bendecido.

Mis ingresos se han aumentado y he visto el cumplimiento de lo que dice la Biblia acerca de buscar el reino de Dios y que todo vendrá por añadidura.

BA: Dios es bueno, el Señor cumple lo que nos promete ¿Qué le puedes decir a los jóvenes que están orando por su bendición?

MG: La mejor palanca es el Señor, Él lo lleva a uno tan alto como Él quiere.

Cien veces más

Cien veces más recibió Andrés Pérez un joven que a los 25 años ya es empresario y ha visto la bendición de Dios sobre su vida.

BLOG AVIVAMIENTO: Hoy estamos con Andrés Pérez, quien llegó hace más de 9 años a la iglesia, bienvenido.
ANDRÉS PÉREZ: Gracias
B/A: ¿Cómo llegó a la iglesia?
A/P: En mi colegio el tema de la drogadicción siempre fue mi fuerte, cuando estaba en décimo grado, vi como muchos de mis compañeros entraron a ese mundo, empezaron por marihuana y terminaron en bazuco. Pero siempre me guardó el Señor, lo poco que conocía de Él me guardó de ese mundo.
B/A: ¿Cómo conoció del Señor?
A/P: Por Disidencia llegué a la iglesia, cuando entré sentí la presencia de Dios y dije este es Dios, así que empecé a venir, pero venía cada dos o tres meses. Pero un día, empecé a venir fielmente, deje lo que no me convenía, deje lo que no le agradaba al Señor y empecé a venir al discipulado, aprendí principios como el servicio, el diezmo, la ofrenda, la sanidad…
B/A: En este milagro se puede ver como Dios es quien realmente trae las personas a la iglesia y es quien les bendice, pero cuéntenos su milagro de provisión, porque sabemos que hay muchas cosas que ha hecho el Señor.
A/P: Poco a poco el Señor fue formando mi corazón, yo tenía 18 años, no tenía una buena relación con mi mamá, un día me sentí tan sólo, que lo único que pude hacer fue postrarme y llorar, recuerdo que sentí la voz de Dios que me dijo: no estás solo. Y al poco tiempo mi mamá vino para un día de las madres a la iglesia y por una situación que ella vivió, empezó a venir a la iglesia. Un tiempo se quedó sin empleo, pero el Señor siempre nos proveyó y a las semanas mi mamá obtuvo un trabajo en el que el Señor la puso por cabeza.
B/A: Felicitaciones, pero cuéntanos ¿qué más pasó?
A/P: El Señor me abrió puertas para hacer mi carrera en una de las mejores universidades del país, y en medio de ella dejé amigos que eran del mundo y comencé a obedecer a Dios. Siempre vi la mano del Señor, hice mi tesis con dos multinacionales aquí en Colombia, me gradué y llegó mi primer empleo, tenía a mi cargo personas, estaba muy bendecido por el Señor, allí tenía una camioneta para mí, dirigía el área de importaciones de la empresa.
B/A: Que bendición y ¿qué más pasó?
A/P: Cambié de trabajo y el sueldo se duplicó, después otra vez cambié de trabajo y también se duplicó mi sueldo, hoy ganó cuatro veces más de lo que ganaba antes y si hago cuentas gano 100 veces más de lo que ganaba cuando conocí al Señor.
B/A: Estas cosas solo las puede hacer el Señor y les cuento Andrés es muy joven, precisamente me gustaría que le dé un mensaje a esos jóvenes que le están escuchando en este momento.
A/P: Que busquemos al Señor, que Él quiere sanarnos, que Él va a darnos bendición. En mi caso, soy la primera persona que me gradúo de una universidad en mi familia, soy el único que tiene una empresa y también soy el que tiene el sueldo más alto de toda mi familia, que es numerosa, pero si Dios lo hizo conmigo también quiere hacerlo contigo.
B/A: Muchas gracias Andrés, tan solo 25 años, pero ha visto la mano de Dios.
A/P: Gracias a ustedes.

Una puerta en medio del callejón sin salida

En Avivamiento se contestan miles de llamadas diariamente; personas con diferentes necesidades, que se comunican para pedir oración en sus momentos de crisis.

Fue así como, un día recibimos una llamada de Raúl Patarroyo, quien solicitó oración; pues estaba detenido en la cárcel de Valledupar, condenado a 48 años de prisión.

Raúl, un hombre de 35 años, separado y padre de 4 hijos, tenía una meta en su vida. Su mayor sueño desde niño, infundido por su padre, fue hacer la carrera militar; algo que él admiraba.

En su edad adulta Raúl logró su objetivo ocupando el rango de sargento viceprimero del ejército Nacional de Colombia. En medio de su carrera no faltaron los tropiezos.

“En enero de 2011 yo ya tenía varios procesos de orden disciplinario y recibí una notificación para declarar en Valledupar el 28 de noviembre de ese mismo año, en esa audiencia se presentó un testigo falso, motivo por el cual fui llevado a prisión. Junto con mis otros compañeros, pusimos todas las instancias jurídicas posibles y todas las perdimos. Ya no había esperanza alguna, no tenía salida, mi futuro, carrera, mis hijos… Todo se veía oscuro” –dijo Raúl-

“En medio de esta situación, me dan la oportunidad de estudiar administración de empresas, lo cual me permitía tener acceso a internet para la elaboración de mis trabajos. Nunca olvidaré ese día en el que sentado frente al computador hice clic a lo que cambiaría mi vida para siempre. Me encontré con un video del pastor Ricardo Rodríguez, sentí como si Dios mismo me hablara, comencé a llorar, fue algo tan real, más real que los compañeros con los que compartía a diario. La predicación se llamaba “Dios abre camino donde no lo hay”.

“Solo Dios sabía que yo no tenía salida, ese día para mí fue transformador y todo comenzó a cambiar” – agregó Raúl-

De una manera inesperada su hogar se restauró, se sanaron las heridas y comenzó un nuevo camino, tomado de la mano de Dios

En el año 2013, salió la sentencia por 48 años de prisión, sin opción de apelación a esa decisión.

Adicional a esto, Raúl había sido diagnosticado con 4 hernias discales que le causaban mucho dolor. Pero para ese momento, él ya tenía una esperanza.

“Me aferré al Señor, llamé a la iglesia Avivamiento, pedí oración y esperé en Él” -sostuvo Raúl -. La palabra dada por el pastor Ricardo Rodríguez era: “Vengo con tres promesas para el Avivamiento, otra vez abriré camino en la soledad, él dará ríos y derramará de su Espíritu sobre tu generación, (basado en Isaías cap 43 vers 19).

Durante ese tiempo en Colombia, se comenzaron los acuerdos de paz, Dios cambió las normas a favor, usando este proceso para instaurar nuevas leyes que beneficiaron a Raúl, quien ya tenía una condena.

El Señor hace lo sobrenatural. Esta legislación, cobijó al resto de personas implicadas. Queremos resaltar que, por causa del justo, Dios bendice al impío y es así como el 30 de agosto de 2017, quedó en libertad y ya está haciendo los trámites para finiquitar todo proceso que le quitó su libertad.

“El viernes 15 de septiembre, tuve la bendición de estar por primera vez en el Centro Mundial de Avivamiento, fue una experiencia maravillosa y nuevamente sentí la gloria de Dios, pero en esta ocasión tocó mi cuerpo y todo dolor causado por las hernias discales, en un instante desapareció”.

“Hoy vuelvo a Duitama para reunirme nuevamente con mi familia, tengo un gran reto por delante y es compartirles a ellos de ese Cristo que un día me tocó y todo en mi vida cambió”.

Dios derrotó el monstruo de la depresión

Heidi Marcela Ballén vivió días oscuros rodeados de temor, que le afectaron su estado de ánimo, lo cual le desencadenó una profunda depresión que le impedía relacionarse con otras personas, trabajar, estudiar o llevar a cabo las labores del hogar; pero semanas atrás recibió sanidad a través del canal ABN T.V.

Cada mañana era un suplicio levantarse, el desasosiego, la desesperanza y frustración eran su acompañante del día a día. ¿Este tormento en su alma, le impulsaba levantarse para ir por ayuda?

Se ponía un abrigo y corría a urgencias médicas en busca de un apoyo médico, sin embargo, la solución no era la más alentadora, medicamentos para controlar la ansiedad, que finalmente Heidi decidía no consumir para no llenar su cuerpo de fármacos que la volviesen dependiente.

La amargura se apoderaba de ella y el hacerse la sufrida para generar compasión, poco a poco fueron acabando con su independencia.

El pasado domingo primero de septiembre estando en su casa pasando canales, se encontró con la segunda reunión, donde en la ministración el Pastor Ricardo Rodríguez dio una palabra diciendo que El Señor estaba haciendo libre a muchas personas que padecían de depresión y fue ahí cuando Heidi se aferró con todas sus fuerzas a ese bote, pues sabía que era una segunda oportunidad que Dios le estaba entregando y que si no la tomaba se hundiría en lo más profundo para enterrarse en la destrucción. “Tomé la palabra, la creí comencé a vomitar por más de 1 hora, sabía que estaba recibiendo liberación” sostuvo.

Fueron 60 minutos, donde Dios trabajó en ella, llenando vacíos emocionales que le estaban causando esa depresión.

Llegó el momento donde fue inundada por una paz inexplicable, que le invadió devolviéndole la risa que por años no había tenido, los pensamientos de muerte se fueron de su vida y ahora solo quiere servirle a Dios y aprovechar cada instante al lado de su hija para recuperar tantos momentos únicos que perdió por haber estado aislada en ese mundo de desesperanza del que Dios le acaba de rescatar.

Lo que Dios siembra en el corazón de un niño, un día dará su fruto

Patricia Amaya era una niña de tan solo 9 años y un día pasando canales en Garzón Huila, conoció el ministerio de los pastores Ricardo y María Patricia Rodríguez a través del “canal uno”, pero ¿qué le pudo impactar a una niña tan pequeña seguir estos programas televisivos por un año?

Miraba fijamente la forma como el pastor Ricardo oraba, le impactaba que clamaba con el corazón, hablaba con Dios de manera sencilla, “era diferente a un rezo tradicional,” -aseguró Patricia-.

Por 12 años no siguió el programa, se vino a vivir a Bogotá y un día pasando canales, se encontró con ABN televisión y recordó que esa emisión televisiva era la misma que seguía de niña, fue entonces cuando sintió un impulso de tomar un taxi e irse para la iglesia.

Cuando venía en   el automóvil pensaba “¿será que, si habrá espacio?”; agilizando el paso se apresuró a entrar y al instante sintió algo maravilloso que no puede explicar y al escuchar la palabra se percató que ese mensaje era todo para ella; desde entonces no falta domingos y viernes a la iglesia.

El avance con Dios ha sido acelerado

Patricia venía de tener una vida social activa, muchas reuniones sociales, fiestas que   ella misma organizaba, luego convocaba y el hecho de encontrarse con Dios, le produjo un inmenso deseo de dejar esta costumbre; sus amigos la criticaban y para ella al inicio fue incómodo, pero en Dios encontró esa paz que no tenía, a pesar de estar rodeada de mucha gente.

El siguiente paso que dio fue dar por terminada una relación con su pareja, quien le decía que ella estaba demente; sus amigos le preguntaban qué había pasado, mientras Patricia solo pensaba en hacer cambios radicales. A partir de ahí, ella ha sido un testimonio para su casa, amigos y demás. Considera que las pruebas en ocasiones golpean fuerte, pero recuerda que ella ha sido inspiración para los que le rodean y de nuevo recobra fuerzas a través de esa fuente que es Dios, quien le bendice en lo personal, laboral y familiar.

Patricia contó cómo Dios se encargó de demostrarle su amor en su andar con él. Ella tenía un trabajo con una labor de responsabilidad que exigía tener personas bajo supervisión y a su lado una compañera que no le hacía buen ambiente laboral, pues llevaba mucho tiempo en ese cargo y cualquier opinión de Patricia no era tomado de la mejor manera. Para ella, se había convertido en una aflicción y   sin imaginarlo, al poco tiempo, su jefe inmediato decidió cancelarle el contrato por motivos políticos.

Fue entonces cuando ella decidió viajar a Garzón Huila para visitar a sus padres, cuando la prueba tocó su casa, pues sus papás y hermana se enfermaron al tiempo y estuvieron hospitalizados; mientras tanto, ella velaba por ellos en medio de la incertidumbre y la desolación, sin entender por qué estaba pasando aquella situación, pensaba que Dios se había olvidado de ella.

Este período duró un mes y al regresar a Bogotá, decidió llamar a su ex jefe para saludarlo y felicitarlo por su cumpleaños; él por su parte le preguntó que, si ya estaba en Bogotá, porque a la empresa ya había llegado su cdp para que fuera a pasar la hoja de vida ;  -Patricia sorprendida inmediatamente le dijo- “no señor está equivocado yo no llevé hojas de vida allá, de hecho, no quiero volver al trabajo que tenía antes, mi jefa no quiere que yo esté allá por tema políticos”; por su parte él le respondió que rectificaría y al día siguiente la llamaría.

Efectivamente se comunicó con ella el miércoles y le dijo que la misma persona que le dijo que no debía estar allí por temas políticos es quien   acababa de sugerir que ella estuviera de nuevo en el puesto ; entre tanto Patricia se rehusaba, pues no quería trabajar al lado de su excompañera quien le hacía un ambiente laboral difícil ; fue ahí cuando su jefe le dijo: “ no te afanes que esta persona que te quiere de nuevo en el servicio no quiere que estés al lado de esa compañera que  te hace mal ambiente, así que ella ya no va estar ,  te vamos a escoger una nueva trabajadora, aquí están los perfiles y tú misma nos puedes ayudar a escogerla” – agregó su jefe-.

Patricia contó que además le subieron los honorarios por tiempo indefinido.

No solo recibió esta bendición, ahora su familia se está acercando más a Dios y eso es algo que le llena su corazón de regocijo, saber que le sirve a un Dios real.

¿Quién es el esposo de las abandonadas?

Dios es el Padre de quienes no tienen papá terrenal y el esposo de las abandonadas, esta es la historia de Patricia Zambrano una mujer que ha visto el cuidado del Señor sobre ella y sus hijos.

Blog Avivamiento: Bienvenida Patricia

Patricia Zambrano: Gracias por la invitación

B/A: Patricia se separó, es madre cabeza de familia, tiene tres niños y su oración era Señor bendíceme, ¿verdad?

P/Z: Sí, esa era mi oración y el Señor me dio una nueva oportunidad, yo me acogí a esa Palabra que predicó el pastor de una nueva oportunidad.

Ore al Señor, me acuerdo que vine a la iglesia con mis hijos, traje 2 mil pesos y sembré eso, era lo único que tenía. Lo hice con tanta fe y tanto amor que sabía que el Señor me iba a responder.

 B/A: ¿Y después de eso qué le dio el Señor? Porque sabemos que Él responde a quienes le creen.

P/Z: A los 20 días exactos recibí literalmente al ciento por uno, alguien me dio 2 millones de pesos, con eso fui y compré tres máquinas que necesitaba para coser.

 B/A: Felicitaciones, pero sabemos que el Señor le ha dado más, cuéntenos de qué se trata.

P/Z: A los ocho días, mi mamá me llamó y me regaló una máquina plana que necesitaba, después, yo vine a la iglesia, di testimonio y cuando baje de la tarima se me acercó una joven que me dijo que tenía trabajo para mí y el Señor me dio un contrato grande que no esperaba y que es indefinido.

 B/A: Definitivamente eso es el Señor, me decía que en menos de 20 días pasó todo y hace 3 mil camisetas cada semana, no al mes, cada semana, esto es Dios.

P/Z: Sí, el Señor me regaló las máquinas, me dio mi taller, me ha bendecido con contratos, ha sido mi Esposo y el Padre de mis hijos.

 B/A: Así es el Señor, bueno y en un servicio el Señor le habló de algo específicamente, cuéntanos de qué se trata.

P/Z: Un día estaba muy triste, le dije Señor háblame de mis hijos, y el pastor justo en ese momento dijo: “Esta Palabra me la da el Señor para las madres cabeza de familia, Él les dice, Yo soy el Padre de tus hijos y Yo los voy a educar”. Ese día para mí es inolvidable.

 B/A: Qué lindo ver como el Señor responde, como les pastorea y como les ha bendecido, gracias por contarnos sus milagros.

P/Z: Gracias a ustedes.

 

 

 

Sin un peso pero con todas las promesas de Dios – Testimonio

 Fernando y su esposa son un testimonio vivo de los milagros del Señor, desde que se casaron han visto la mano del Señor a favor de ellos y en una entrevista nos contaron como sucedió.

AVIVAMIENTO: Cuéntenos por favor ¿cómo empezó todo?

FERNANDO LEIVA: Nosotros sentimos casarnos, pero no teníamos nada, me quedé sin empleo, no había recursos, pero nosotros teníamos esperanza y la verdad pensábamos cancelar todo y fue cuando alguien nos regaló el matrimonio en el mejor restaurante de la calera, todo pago, sin un peso. No teníamos ni un peso en el bolsillo, pero el Señor nos dio todo…

Y recuerdo que ese día íbamos saliendo del restaurante y alguien nos metió en el bolsillo lo de la luna de miel y así nos fuimos a nuestra luna de miel.

AVIVAMIENTO: El Señor bendiciéndolos desde el comienzo, ustedes me contaban que no tenían ni para su cama y que el Señor se las regaló completa, pero cuéntenos ¿qué pasó después?

F.L.: Nosotros empezamos a sembrar votos, a buscar nuestro apartamento, íbamos mirábamos, creíamos y me acuerdo que el Pastor Ricardo decía vayan y miren la tierra que van a conquistar, ese día fuimos miramos un apartamento, teníamos 10 mil pesos en el bolsillo, y con eso comenzamos, el Señor nos regaló el apartamento y el Señor nos dio todo nuevo.

AVIVAMIENTO: Qué bendición, hasta lo que nos han dicho el Señor les dio matrimonio, apartamento, pero ¿qué vino después?

F.L.: El Señor nos dio un negocio propio y una persona me contrató aparte para que yo le llevará la contabilidad de su empresa, todo nos lo ha dado el Señor sin dinero, Dios nos ha prosperado.

AVIVAMIENTO: Felicitaciones, el Señor es bueno, pero sé que hay más ¿verdad?

F.L.: Sí, nosotros estuvimos orando para que el Señor nos regalará un carro, no teníamos la provisión para ahorrar pero oramos y la persona que me contrató me dijo que él prefería que yo tuviera una moto para el trabajo, sin embargo, yo le oré y dije: Señor yo tengo familia, regálame un carro.

Y lo mismo, empezamos a orar y a sembrar a levantar votos. Un día me llamó mi jefe para ir hacer un negocio, yo fui, nos sentamos con unas personas, empezamos hacer un documento y en el contrato decía que recibía un dinero y un carro, al salir vimos el carro.

Le dieron las llaves a mi jefe y me dijo este carro es para usted y su familia para que lo disfrute.

 AVIVAMIENTO: Definitivamente esas cosas solo las hace el Señor.

F.L.: Sí, y se cumple lo que han dicho los pastores porque en mi casa nadie tenía carro, nadie tenía casa y el Señor nos ha bendecido y ahora esos gigantes mis hijos jamás los verán.

 AVIVAMIENTO: Felicitaciones, es Dios

F.L.: Si, amen.

 

Cuando La Adversidad Es Solo Un Empujón A La Bendición

Claudia Yepes y Eduardo González llevaban 12 años en unión libre, estaban pasando por una crisis en su hogar y ella vivió un quebranto de salud que por poco le lleva a la muerte, Dios obró un milagro que les trajo a salvación.
El hogar de Claudia estaba dividido, todo el tiempo estaban en discordia con su esposo y un día en medio de uno de esos disgustos, ella le expresó a Eduardo y a sus hijos Danna y Sebastián, que con su muerte acabarían los problemas, pues la amargura y el desespero por llevar una vida sin Dios, le hacían ver que la vida no tenía sentido.

A los pocos días sufrió una hemorragia cerebral que le llevó a cuidados intensivos, donde los médicos no daban esperanza por su vida; su esposo en medio del desespero elevó una oración al cielo y le dijo a Dios que, si él era real, le devolviera la salud a su esposa, que les diera otra oportunidad y le prometía casarse con ella oficialmente por la iglesia; pues había sido un anhelo de Claudia y él se rehusaba constantemente a formalizar su relación.

En esos días Eduardo estaba agobiado, en medio del desespero tomó el control del televisor y pasando canales se encontró con ABN T.V, al ver los milagros y sanidades que ocurrían en el Centro Mundial de Avivamiento, se sorprendió de tal manera que se encendió una chispa de esperanza en su corazón y en esta ocasión con más fuerza clamó a Dios: “Señor, así como sanaste a esas personas que estaban enfermas, sana a mi esposa” sostuvo.

Luego de llevar 12 días en cuidados intensivos con pronóstico de muerte, milagrosamente Claudia comenzó a restaurarse y pronto salió de esa condición. Hubo médicos que atribuyeron su caso a un milagro divino y a los ocho días de haber salido de cuidados especiales ya estaba en una habitación, donde duró 8 días más.

Fue así que al salir de esa prueba sus vidas jamás volvieron a ser las mismas, y como Eduardo le había hecho una promesa a Dios, no tardo en cumplirla, así es que se desplazaron hacia la iglesia por primera vez y desde que entraron no pararon de llorar, “la paz que sentimos fue tan dulce que la queríamos volver a experimentar muchas veces.” agregó Eduardo.

Pronto dejaron las costumbres que traían consigo como el cigarrillo, alcohol y aún la amargura se fue de sus vidas para convertirse en una familia unida, que sostiene una verdadera relación con Dios.

A los 6 meses se casaron y su hogar fue restituido, actualmente todos sirven en avivamiento y dan gracias a Dios por haberlos traído a este lugar donde Dios hace todo nuevo.